Telefónica y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) formalizaron este lunes la creación de una nueva 'Joint Research Unit' (JRU) especializada en tecnologías cuánticas. El acuerdo, suscrito el 11 de mayo en Madrid, da estructura formal a más de doce años de colaboración estratégica en comunicaciones avanzadas y convierte esta alianza en la segunda unidad conjunta de investigación que ambas organizaciones constituyen de forma oficial.
El convenio fue rubricado por el rector de la UPM, Óscar García Suárez, y el director de Red, TI y TV de Telefónica, Juan José Marfil Márquez, en un acto institucional celebrado en Madrid. La nueva JRU tendrá su sede en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Informáticos de la UPM y quedará vinculada al Grupo de Información Cuántica (GIICC).
La segunda unidad de una alianza ya consolidada
La nueva JRU no parte de cero. Telefónica y la UPM acumulan una trayectoria conjunta iniciada hace más de una década, con presencia en la práctica totalidad de los principales proyectos europeos de comunicaciones cuánticas desde 2016. Esta es la segunda unidad de investigación conjunta que formalizan: la primera, ya operativa, se centra en comunicaciones de datos.
Las 'Joint Research Units' son estructuras de colaboración estable entre empresas privadas y organismos públicos de investigación que permiten a ambas partes actuar como un único equipo ante convocatorias financiadas por la Unión Europea. Este modelo facilita el desarrollo de proyectos de alto impacto y acelera la transferencia de conocimiento entre el ámbito académico y el industrial, según explica la compañía en su comunicado.
Proyectos europeos como eje vertebrador
Telefónica y la UPM han colaborado en iniciativas europeas de primer nivel en el campo cuántico. Entre los proyectos en los que han participado figuran 'Civiq', 'Openqkd', 'Discretion' y 'EuroQCI-Spain', todos orientados a reforzar las capacidades tecnológicas propias de Europa y a avanzar hacia una mayor soberanía digital.
Ambas entidades participan además en los principales procesos de estandarización internacional, en especial en el seno del European Telecommunications Standards Institute (ETSI), organismo encargado de definir los estándares técnicos que marcarán el desarrollo de estas tecnologías a escala continental.
Telefónica ha liderado también el despliegue de una de las primeras redes de fibra experimental privada en el área metropolitana de Madrid —el proyecto Tefqci— y ha contribuido al desarrollo del ecosistema Madqci, con resultados que la compañía califica de pioneros en Europa. No se ha detallado el alcance técnico ni el calendario de actividades previstas para la nueva JRU.
Startups y pymes cuánticas, dentro del ecosistema
La nueva unidad de investigación no se limita a los dos firmantes. La JRU integra también la participación de startups y pymes especializadas que amplían el alcance de los desarrollos y facilitan su aplicación práctica. Entre ellas figuran Qoolnet, 'spin-off' de la propia UPM, y QCentroid, empresa centrada en plataformas de acceso a la computación cuántica.
Esta integración del tejido emprendedor en la estructura de investigación responde a un modelo extendido en los grandes proyectos tecnológicos europeos, donde la velocidad de las startups complementa la solidez investigadora de las universidades y la capacidad de despliegue de las grandes corporaciones.
Lo que dijeron los firmantes
Juan José Marfil, director de Red, TI y TV de Telefónica, ha situado el acuerdo en la estrategia digital de la compañía: "Estamos muy orgullosos de seguir trabajando con la UPM en el desarrollo de investigaciones y soluciones basadas en tecnologías cuánticas".
Óscar García Suárez, rector de la UPM, ha enmarcado el convenio en un contexto de transformación tecnológica de fondo: "las tecnologías cuánticas están en el centro de una nueva revolución, con este acuerdo la UPM refuerza su liderazgo en la transferencia de estas tecnologías a la industria".
Con esta segunda JRU, Telefónica y la UPM consolidan una apuesta estructural por las comunicaciones cuánticas como vector de competitividad tecnológica para España en el escenario europeo e internacional.
