lunes. 15.06.2026
INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

El CSIC destapa 4.000 años de mercurio humano

Creíamos que contaminábamos desde hace siglos; en realidad son milenios. El CSIC data en 4.000 años el inicio de las emisiones humanas de mercurio gracias al hielo del centro de Groenlandia
El CSIC prueba que el ser humano contamina con mercurio desde hace 4.000 años
El CSIC prueba que el ser humano contamina con mercurio desde hace 4.000 años

El CSIC ha datado en 4.000 años el inicio de la contaminación humana por mercurio. La conclusión procede de un estudio internacional publicado en la revista Science Advances. Los investigadores sitúan las primeras emisiones antrópicas de este metal tóxico en la Edad de Bronce. El hallazgo se basa en un núcleo de hielo extraído en Groenlandia que abarca todo el Holoceno, desde hace 11.700 años hasta hoy.

El equipo investigador reconstruyó la historia de la contaminación a partir de un testigo de hielo de más de 1.200 m de profundidad, recuperado en el marco del Proyecto de Núcleos de Hielo del Este de Groenlandia. El material se procesó en tres fases: primero se cortó en fragmentos equivalentes a periodos de cinco años; después se limpió para evitar la contaminación cruzada; y finalmente se derritió en el laboratorio para su análisis.

Ari Feinberg, investigador del Instituto de Química Física Blas Cabrera (IQF-CSIC) y autor del estudio, ha subrayado el valor del archivo helado. "Este registro es único por su duración y su alta resolución temporal", ha destacado. El científico defiende que las emisiones antiguas fueron lo bastante intensas como para dejar rastro permanente en Groenlandia.

Cuatro milenios de huella humana

Feinberg ha resumido el giro que implica el trabajo frente a la idea más extendida sobre la contaminación. "Solemos pensar que los humanos llevamos contaminando el planeta solo un par de siglos, pero esta nueva investigación revela que, en el caso de mercurio, hablamos de milenios", ha explicado.

Los expertos atribuyen estas primeras emisiones al refinado de minerales de cobre y estaño y al uso de cinabrio, un mineral rico en mercurio muy apreciado como pigmento rojo y como medicamento. Feinberg ha recordado que arqueólogos han hallado niveles elevados de mercurio en huesos humanos de yacimientos funerarios de la Península Ibérica, "lo que sugiere que el cinabrio se utilizó de forma generalizada en ese periodo".

El estudio plantea que la señal detectada en la zona central de Groenlandia podría ser un indicio temprano de unas emisiones ya capaces de extenderse por toda la atmósfera del hemisferio norte. Los datos confirman, además, que la contaminación no ha dejado de agravarse con el tiempo.

Multiplicada por 7,4 desde la industrialización

Los científicos han calculado que la acumulación de mercurio en Groenlandia se multiplicó por 2,7 desde el siglo XIII y por 7,4 a partir de 1840, en plena Revolución Industrial. La metodología empleada permite separar estas emisiones humanas de los picos naturales provocados por erupciones volcánicas, como las del volcán Laki, en Islandia, en 1783, o la del Novarupta, en Alaska, en 1912.

Una herramienta para el Convenio de Minamata

Alfonso Saiz López, también investigador del IQF-CSIC y autor del trabajo, ha apuntado la utilidad práctica del hallazgo. "Este estudio podría ayudar a determinar cuándo comenzaron las emisiones humanas, un dato que no solo zanjaría un debate abierto en la comunidad científica, sino que permitiría monitorizar con más precisión el cumplimiento de los convenios internacionales sobre el uso de este metal tóxico", ha señalado. El investigador ha citado el Convenio de Minamata sobre el Mercurio, en vigor desde 2017, que busca proteger el ecosistema y la salud humana reduciendo el uso de este contaminante. Para Feinberg, evaluar la eficacia de ese convenio y pronosticar la recuperación del ecosistema resulta más difícil por las incertidumbres ligadas a las emisiones históricas del ser humano.

El CSIC sostiene que precisar el origen de estas emisiones obligará a reevaluar la cantidad de mercurio de procedencia humana presente hoy en el medioambiente y permitirá afinar los modelos actuales. No se han detallado el volumen total de metal emitido durante la Edad de Bronce, la fecha exacta del primer pico antrópico ni el coste o la financiación del proyecto internacional.

El CSIC destapa 4.000 años de mercurio humano