OpenAI ha ofrecido a la Comisión Europea acceso a su modelo de inteligencia artificial generativa para evaluación de seguridad, en un movimiento que Bruselas ha calificado de "transparencia" y que contrasta abiertamente con el estancamiento que la institución mantiene con Anthropic en torno al acceso a Mythos, el modelo de IA de esta última compañía.
El portavoz comunitario de Soberanía Tecnológica, Thomas Regnier, describió la situación el lunes en rueda de prensa con una distinción nítida: "Por un lado tienes una compañía que ofrece proactivamente dar acceso a su empresa y, por otro, tienes una compañía con la que hay un buen diálogo pero no estamos en el mismo punto". Los dos procesos regulatorios, admitió, "están en distintas fases".
Dos velocidades en el mismo tablero regulatorio
Las conversaciones entre la Comisión Europea y OpenAI continúan esta semana para concretar el alcance del acceso y determinar desde qué órgano institucional se llevará a cabo la evaluación. Regnier valoró el paso como "definitivamente muy positivo" porque permitirá a Bruselas seguir el desarrollo del modelo de cerca y abordar "potenciales preocupaciones en materia de seguridad". No se ha detallado el calendario exacto ni las condiciones del acuerdo.
Con Anthropic, el panorama es diferente. La Comisión Europea ha mantenido "unas cuatro o cinco reuniones" con la compañía, según precisó Regnier, pero sin que eso haya derivado en un compromiso concreto de acceso a Mythos. El portavoz evitó entrar en las razones del estancamiento y no especificó si existe algún plazo ni qué condiciones impone la tecnológica para facilitar ese acceso. No se ha detallado qué obstáculos concretos impiden avanzar en las negociaciones.
GPT-5.5-Cyber, el movimiento previo de OpenAI
Días antes del anuncio en Bruselas, OpenAI ya había dado una señal sobre su orientación estratégica. El pasado jueves, la compañía dirigida por Sam Altman lanzó GPT-5.5-Cyber en versión preliminar, con acceso limitado a responsables de seguridad de infraestructura crítica. El objetivo declarado es respaldar flujos de trabajo especializados en ciberseguridad para proteger el ecosistema digital en su conjunto.
OpenAI explicó que GPT-5.5-Cyber permite a un grupo reducido de socios estudiar flujos de trabajo avanzados donde el comportamiento de acceso especializado puede resultar relevante. La compañía indicó que su enfoque se ha basado en conversaciones con líderes de ciberseguridad y seguridad nacional de los gobiernos federal y estatales de Estados Unidos, así como de importantes entidades comerciales. El objetivo final, según detalló la empresa, es ayudar al ecosistema de seguridad a proteger a los clientes con mayor rapidez y aprender de los comentarios de los socios para identificar dónde se necesitan evaluaciones o medidas más rigurosas.
El programa TAC, en expansión
El lanzamiento de GPT-5.5-Cyber se inscribe en una estrategia más amplia de colaboración con actores de seguridad. En abril, OpenAI amplió su programa Trusted Access for Cyber (TAC) a miles de defensores individuales verificados y a cientos de equipos encargados de proteger software crítico. La expansión se enmarca, según la compañía, en la perspectiva de lanzar "modelos cada vez más potentes" en los próximos meses. No se ha detallado el número exacto de participantes ni los criterios de verificación empleados.
Qué está en juego para el regulador europeo
La diferencia de actitud entre OpenAI y Anthropic ante Bruselas tiene implicaciones directas en el marco del Reglamento de IA de la Unión Europea, que establece obligaciones de transparencia y evaluación de riesgos para los sistemas de inteligencia artificial de propósito general. El acceso a los modelos para evaluación independiente es una de las herramientas fundamentales con las que cuenta la institución comunitaria para verificar el cumplimiento de los estándares exigidos.
OpenAI ha optado por una postura proactiva ante los reguladores europeos, al menos en lo que a acceso se refiere. Anthropic, cuyo modelo Mythos sigue sin estar disponible para Bruselas, no ha comunicado públicamente su posición respecto a la demanda de la Comisión Europea. No se ha detallado si existe alguna condición o plazo por parte de la tecnológica para facilitar ese acceso en los próximos meses.
