Iberdrola ha integrado inteligencia artificial y talento humano en más de 450 proyectos de su operativa diaria. La energética aplica estas herramientas en toda su cadena, desde la atención al consumidor hasta la gestión de las infraestructuras energéticas. El grupo enmarca el despliegue en su meta de convertirse en la 'AI Utility of the Future'. En 2026 ha certificado su sistema de gestión de IA conforme a la norma internacional ISO/IEC 42001.
Iberdrola defiende que estas iniciativas aportan capacidades avanzadas de análisis y automatización. La compañía asegura que la tecnología permite a sus profesionales optimizar su experiencia y criterio para agilizar procesos, mejorar la eficiencia y elevar la calidad del servicio. En su planteamiento, la IA no sustituye al equipo humano, sino que lo libera para tareas de mayor valor añadido.
Dos décadas construyendo el terreno
Iberdrola remonta su apuesta por la inteligencia artificial a hace más de veinte años, con una evolución continua en el uso de los datos. La trayectoria arranca en las primeras herramientas de data analytics y avanza por los modelos predictivos, el machine learning y la IA no generativa, hasta llegar a la actual adopción de la IA generativa. Ese recorrido le ha permitido aplicar la tecnología en la gestión de redes, las energías renovables, el mantenimiento de activos y la atención al cliente.
Iberdrola sostiene que esta transformación digital ya ha dejado resultados medibles en su operación. La compañía afirma haber mejorado la calidad del suministro, agilizado la reposición del servicio tras incidencias y optimizado la gestión de la red. Los millones de contadores inteligentes instalados amplían, además, el abanico de servicios que ofrece a sus clientes.
Un mapa de proyectos que cruza varios países
Iberdrola despliega sus casos de uso en distintas áreas geográficas y negocios del grupo. A nivel global, la compañía impulsa la transformación del proceso de compras mediante automatización e IA generativa para acelerar la toma de decisiones y la ejecución de sus planes de inversión. En España, el proyecto GregorIA mejora la gestión de reclamaciones de los clientes y recorta los tiempos de respuesta.
Iberdrola extiende esa lógica a otros mercados. En Estados Unidos, la iniciativa 'First Time Right' ayuda a los equipos de campo a resolver más incidencias a la primera intervención. En Brasil, la solución 'Vegetation Management' refuerza la seguridad y la resiliencia de las redes eléctricas. A ello se suman proyectos en el negocio retail del Reino Unido y en sistemas corporativos apoyados en IA generativa y agentes de inteligencia artificial.
Formación para toda la plantilla
Iberdrola ha reforzado sus programas de formación para que todos sus profesionales manejen estas herramientas de forma segura y responsable. La compañía ofrece itinerarios adaptados a distintos perfiles y niveles, además de masterclasses, talleres especializados, 'hackatones' y comunidades de intercambio de experiencias. El objetivo declarado es difundir buenas prácticas e identificar nuevas oportunidades de mejora dentro de la organización.
La confianza como argumento
Iberdrola presenta la confianza como uno de los ejes diferenciales de su estrategia de inteligencia artificial. La compañía ha desarrollado un modelo de gobierno que integra gestión del riesgo, supervisión humana, transparencia y cumplimiento normativo a lo largo de todo el ciclo de vida de sus sistemas de IA. Ese marco permitió que GregorIA se convirtiera en el primer caso de uso certificado dentro de su marco de IA responsable.
Iberdrola apoya en ese modelo la certificación ISO/IEC 42001 obtenida en 2026, que la sitúa entre las utilities pioneras en gobernanza de una IA fiable y segura. No se ha detallado la inversión asociada a estos proyectos, ni el número de empleados implicados, ni el calendario previsto para nuevas fases del despliegue.
