jueves. 04.06.2026
PERSPECTIVAS

McKinsey: la IA aportará 142.000 M€ a España en 2030

El 59% de las horas laborales en España son ya automatizables con tecnología existente. La demanda de perfiles con 'fluidez en IA' se ha multiplicado por 4,4 desde 2023.
La transformación del trabajo con IA aportaría casi 142.000 millones de euros a la economía española para 2030
La transformación del trabajo con IA aportaría casi 142.000 millones de euros a la economía española para 2030

El McKinsey Global Institute (MGI) proyecta un impacto económico de 141.934 M€ para la economía española derivado de la transformación del trabajo con inteligencia artificial antes de 2030. El dato procede del informe 'Agentes, robots y nosotros: Cómo la IA rediseña el trabajo y las competencias en Europa', que analiza la evolución del mercado laboral en diez economías europeas y sitúa a España ante una oportunidad histórica de productividad, condicionada a su capacidad para gestionar el tránsito hacia un modelo colaborativo entre humanos y máquinas.

El 59% de las horas de trabajo en España son técnicamente automatizables

El McKinsey Global Institute estima que el 59% de las horas de trabajo en España pueden automatizarse con la tecnología actualmente disponible. De ese porcentaje, un 44% corresponde a tareas que podrían asumir los llamados 'agentes' —software diseñado para ejecutar funciones cognitivas— y un 15% a sistemas robóticos orientados a tareas físicas. El impacto económico será especialmente intenso en tres áreas: el comercio, la industria y el sector público, sectores donde el rediseño de procesos permitirá capturar el máximo potencial de la IA.

McKinsey advierte que el retorno real de la automatización no depende de reemplazar trabajadores, sino de replantear flujos de trabajo completos. El informe señala que el 90% de las empresas europeas ya ha iniciado proyectos de IA, pero solo una proporción reducida extrae beneficios significativos. La razón: la mayoría sigue automatizando tareas aisladas en lugar de rediseñar sus procesos de extremo a extremo.

La demanda de 'fluidez en IA' se multiplica por 4,4 en dos años

El mercado laboral español registra una transformación acelerada en los perfiles demandados. Desde 2023, la búsqueda de profesionales con 'fluidez en IA' —la capacidad práctica de utilizar y supervisar sistemas de inteligencia artificial en el trabajo diario— se ha multiplicado por 4,4 en España, superando con amplitud el crecimiento de las habilidades técnicas especializadas.

McKinsey sostiene que la IA está dejando de ser una herramienta exclusiva de perfiles altamente técnicos para convertirse en una competencia transversal dentro del mercado laboral. Por áreas de actividad, los perfiles más demandados se concentran en informática y matemáticas, seguidos de gestión empresarial y operaciones comerciales y financieras. Más allá del conocimiento técnico, las empresas buscan profesionales capaces de coordinar y supervisar sistemas automatizados, mientras el factor humano se orienta cada vez más hacia la toma de decisiones y el juicio estratégico.

El 85% de las habilidades humanas seguirán siendo necesarias

Pese al elevado porcentaje de horas de trabajo técnicamente automatizables, el McKinsey Global Institute aclara que el 85% de las habilidades humanas actuales en España seguirán siendo necesarias en el nuevo entorno laboral. La explicación reside en que aproximadamente el 75% de las competencias demandadas por las empresas se aplican en entornos híbridos, donde la inteligencia artificial complementa, pero no sustituye, la intervención humana.

El talento humano se consolida como filtro esencial de calidad, ética y toma de decisiones estratégicas. La integración de agentes y robots reducirá la carga operativa en muchos puestos de trabajo, pero el valor diferencial del profesional se desplazará hacia áreas como la creatividad, la resolución de problemas complejos y la inteligencia emocional —ámbitos en los que ningún sistema automatizado ha igualado aún la capacidad humana.

Para España, McKinsey concluye que el desafío no reside en la desaparición del empleo, sino en su transformación. La formación continua, el desarrollo del pensamiento crítico y los programas de re-skilling a gran escala se perfilan como las palancas decisivas para convertir la automatización en un multiplicador del talento, en lugar de un vector de sustitución.

Europa juega 1,9 billones de dólares: el riesgo de quedarse atrás

A escala europea, el potencial económico de la automatización alcanza hasta 1,9 billones de dólares —aproximadamente 1,61 billones de euros— en 2030. El 82% de este valor procederá de agentes de software y solo el 18% de robótica física, diferencia que responde a la mayor escalabilidad de los agentes virtuales frente a los sistemas industriales, cuya infraestructura requiere una inversión significativamente mayor.

El análisis del McKinsey Global Institute, basado en 1.800 puestos de trabajo y más de 10.500 habilidades, advierte que una adopción más lenta de estas tecnologías reduciría el impacto europeo a 1,1 billones de dólares —unos 930.000 M€—, ampliando la brecha competitiva frente a Estados Unidos y China. Al factor tecnológico se suma el demográfico: el envejecimiento de la población reducirá la fuerza laboral europea en los próximos años, lo que convierte la automatización en una palanca estructural para sostener el crecimiento del PIB continental.

De cara a 2030, McKinsey anticipa que el tiempo dedicado a la ejecución disminuirá de forma significativa en favor de funciones de supervisión y dirección. El éxito de las organizaciones dependerá de su capacidad para liderar ese proceso de transformación interna, invirtiendo en la capacitación de equipos para colaborar con sistemas de IA y potenciar el juicio humano allí donde este sigue siendo insustituible.

McKinsey: la IA aportará 142.000 M€ a España en 2030