El Hospital Virgen de la Arrixaca ha incorporado inteligencia artificial al seguimiento domiciliario de pacientes con miocardiopatía hipertrófica. La herramienta, denominada 'Lola', realiza llamadas periódicas a los pacientes en su domicilio, recoge información sobre sus síntomas y activa alertas clínicas cuando detecta signos de deterioro. Desde su puesta en marcha en mayo de 2025, 101 pacientes de la Unidad de Cardiopatías Familiares del centro han sido incluidos en el programa, impulsado por Bristol Myers Squibb en colaboración con Tucuvi.
La Unidad de Cardiopatías Familiares del hospital murciano fue seleccionada a nivel nacional para participar en el proyecto, un reconocimiento a su trayectoria clínica y a su experiencia en el manejo de esta enfermedad. La miocardiopatía hipertrófica afecta a 1 de cada 500 adultos y representa una de las principales causas de muerte súbita en menores de 35 años. En una patología de estas características, detectar una descompensación antes de que el paciente llegue a urgencias no es un matiz organizativo: puede ser determinante.
Cómo funciona 'Lola'
'Lola' opera como un asistente clínico virtual que realiza llamadas telefónicas periódicas a los pacientes en su domicilio. Durante cada llamada, recoge información estructurada sobre síntomas a través de un cuestionario clínicamente validado. Las respuestas se integran de forma automática en un sistema de alertas que el equipo de la Unidad supervisa; cuando se activa, el paciente obtiene acceso preferente a la consulta.
Una de las ventajas más relevantes del sistema es su accesibilidad: 'Lola' no requiere dispositivos específicos ni conexión a internet. El seguimiento se realiza mediante una llamada de voz convencional, lo que elimina cualquier barrera tecnológica para el paciente y facilita su uso en zonas con menor acceso a infraestructuras sanitarias. Además de valorar el estado general, el asistente también refuerza la educación en salud del paciente durante cada interacción.
Los números del primer año
Los resultados obtenidos respaldan el modelo. El programa registra un 79% de alcance —porcentaje de llamadas contestadas— y un 85% de adherencia —llamadas completadas—, con una duración media superior a cinco minutos por sesión. Estos indicadores señalan que los pacientes no solo responden a las llamadas, sino que participan activamente en el proceso. La mayoría de los incluidos son hombres con una media de edad de 51 años.
En ese periodo, 'Lola' ha generado 50 alertas clínicas. El 16% de ellas fueron clasificadas como graves. En el 83% de los casos no se produjo ninguna alerta, confirmando que los pacientes se encontraban en buen estado. A partir de las alertas activadas, el equipo clínico ejecutó 80 acciones dentro del plan de cuidados, principalmente pruebas diagnósticas como electrocardiogramas y ecografías. El sistema ha liberado, además, 116 horas de trabajo asistencial que antes se destinaban a realizar esas mismas llamadas de seguimiento de forma manual —un argumento de eficiencia que, en un sistema sanitario con demanda creciente, resulta difícil de ignorar.
Mavacamten bajo vigilancia continua
La herramienta ha demostrado especial utilidad en el seguimiento de pacientes que han iniciado tratamiento con mavacamten, un fármaco de reciente incorporación terapéutica para la miocardiopatía hipertrófica. La monitorización remota ha permitido al equipo clínico observar de cerca la evolución de estos pacientes durante las primeras semanas de tratamiento, un periodo crítico que exige vigilancia estrecha. La posibilidad de recibir ese seguimiento sin desplazarse al hospital representa un avance concreto en la gestión de la enfermedad.
Más allá de la Región de Murcia
El programa no se circunscribe al hospital murciano. La iniciativa impulsada por Bristol Myers Squibb con el soporte tecnológico de Tucuvi también se está desarrollando en el Hospital Severo Ochoa de Madrid. El proyecto tiene prevista su continuidad hasta septiembre de 2027, con la posibilidad de extenderse a otros centros hospitalarios tras evaluar los resultados de esta primera fase.
El Hospital Virgen de la Arrixaca lleva tiempo integrando herramientas tecnológicas en distintos servicios, y la Unidad de Cardiopatías Familiares se convierte ahora en uno de los ejemplos más concretos de lo que esa apuesta puede producir en términos medibles: más pacientes monitorizados, alertas detectadas antes de que se conviertan en urgencias y horas de trabajo liberadas para otras tareas. No se ha detallado el coste económico del programa ni el número de profesionales del centro implicados directamente en su gestión.
