La Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor de la Región de Murcia se ha incorporado al proyecto europeo GreenCoop (Green Transition through Cooperation models), una iniciativa internacional financiada íntegramente por la Unión Europea a través del programa Horizonte Europa con un presupuesto global de 5.995.937 euros. La participación regional está dotada con 117.187 euros y se articula a través de la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática.
El proyecto arrancó el 1 de octubre de 2025 y se extenderá hasta el 30 de septiembre de 2029, con un horizonte de cuatro años para desarrollar y validar nuevos modelos de negocio en comunidades rurales basados en la cooperación, la sostenibilidad y la innovación agroforestal. La coordinación del consorcio recae en la Universidad de Santiago de Compostela.
Un consorcio de veinte entidades en más de diez países
GreenCoop aglutina a 20 entidades procedentes de más de 10 países, entre universidades, centros de investigación, administraciones públicas y organizaciones del ámbito agrario y rural. Esta arquitectura transnacional responde a la naturaleza del problema que pretende abordar: los desafíos del medio rural europeo no tienen solución local si no se comparte conocimiento a escala continental.
Entre los principales retos que el proyecto identifica figuran el abandono de tierras forestales, el envejecimiento de la población rural, la falta de relevo generacional y el acceso limitado a la innovación y la digitalización. Son problemas estructurales que afectan de manera transversal a la agricultura y la gestión forestal en toda Europa, incluida la Región de Murcia.
Diecisiete laboratorios piloto, doce demostradores
El núcleo operativo de GreenCoop son los llamados Living Labs o comunidades piloto: 17 en total, de las que 15 se ubicarán en países de la Unión Europea y 2 en China. En cada uno de ellos se co-crearán y evaluarán 12 demostradores de innovaciones agroecológicas y digitales, soluciones concretas que serán integradas en distintos sistemas agroforestales.
El objetivo no es solo probar tecnologías o metodologías en un entorno controlado, sino que los resultados sirvan de base para diseñar y mejorar modelos de negocio rurales que refuercen la resiliencia territorial, impulsen la provisión de servicios ecosistémicos y mejoren la competitividad y la calidad de vida en el campo. La dimensión digital es transversal: la digitalización útil para el sector agrario aparece como uno de los vectores prioritarios de la iniciativa.
El papel de la administración regional
La Región de Murcia participa con un perfil específico dentro del consorcio: el de administración pública regional. Su aportación consiste en incorporar la perspectiva institucional al proyecto, facilitar la transferencia de los resultados a las políticas públicas regionales y contribuir a que las soluciones desarrolladas sean aplicables en contextos reales de gestión territorial.
Con los 117.187 euros asignados, la consejería sufragará la participación de personal técnico, la contribución a las actividades del consorcio y la integración de los resultados desde la óptica de la administración autonómica.
La secretaria autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, María Cruz Ferreira, subrayó que "la participación de la Región en GreenCoop nos permite incorporar a las políticas públicas regionales los aprendizajes y herramientas que se están desarrollando en Europa para fortalecer el medio rural y forestal desde la cooperación, la innovación y el aprovechamiento sostenible de los recursos".
Ferreira también apuntó que el proyecto es una oportunidad para abordar ámbitos como la bioeconomía, la economía circular, la digitalización aplicada al campo y "la creación de oportunidades para jóvenes y mujeres en entornos rurales".
Bioeconomía, economía circular y relevo generacional
La mención explícita a jóvenes y mujeres como colectivos prioritarios en el desarrollo rural sitúa a GreenCoop en una línea de trabajo que va más allá de la innovación tecnológica. El relevo generacional en el campo y la incorporación de la mujer al tejido productivo rural son dos de los grandes déficits que condicionan la viabilidad a largo plazo de las zonas rurales en la Región de Murcia y en el conjunto de Europa.
La bioeconomía y la economía circular aparecen igualmente como marcos de referencia en los que se inscribirán las soluciones desarrolladas por el consorcio. Ambos conceptos comparten el enfoque de aprovechar de forma sostenible los recursos naturales disponibles, reducir residuos y generar valor económico a partir de procesos que respeten los límites ecológicos del territorio.
No se ha detallado qué municipios o comarcas de la Región de Murcia participarán directamente como territorios piloto dentro del proyecto, ni si la Región de Murcia acogerá alguno de los 17 Living Labs previstos.
Con esta incorporación, la administración autonómica amplía su presencia en la red de proyectos europeos de investigación e innovación y alinea su acción institucional con las prioridades del Pacto Verde Europeo en materia de desarrollo rural sostenible.
