José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona, ha lanzado un mensaje contundente en el foro 'Wake Up!, Spain' organizado por El Español: la lucha contra el cambio climático ha dejado de ser un debate ético para convertirse en una decisión puramente económica. Y los números, según el directivo, le dan la razón.
"Ya no tiene tanto un análisis moral, como en el pasado, sino que se ha convertido en un análisis puramente económico", afirmó Entrecanales ante el auditorio del foro, en una intervención que abordó desde el estado real de la transición energética global hasta las carencias del marco regulatorio español para atraer inversión privada.
La sobrerreacción climática que no se justifica
Entrecanales quiso poner freno a lo que calificó como una "sobrerreacción" ante los supuestos retrocesos en la agenda climática internacional. A su juicio, el repliegue de Estados Unidos —único país que ha abandonado los compromisos climáticos entre los 190 firmantes— está distorsionando la percepción global sobre la dirección real que toma el mundo en materia de emisiones.
"Hay una sobrerreacción que no se justifica respecto a la evolución de la conciencia climática y la política climática en el mundo", subrayó. Para el directivo, la tendencia mayoritaria entre los países firmantes sigue siendo la reducción de emisiones, y el argumento que la sostiene ya no es la responsabilidad medioambiental, sino la rentabilidad financiera.
Las renovables, con el 80% de la inversión energética mundial
El dato que utilizó Entrecanales para sostener su tesis es difícil de ignorar: las energías renovables captan actualmente el 80% de toda la inversión energética a escala mundial. La razón, según explicó, es su precio "significativamente inferior" al de cualquier alternativa fósil, lo que convierte la apuesta por la transición en una decisión racional de negocio, no en un acto de voluntarismo verde.
Como ejemplo de hasta dónde puede llegar ese modelo, el presidente de Acciona señaló a España, a la que definió como un caso "inaudito" en el panorama energético europeo. Una isla energética capaz de abastecer a hasta 70 millones de personas —incluyendo turistas y desplazados— con alto poder adquisitivo, y que ya registra momentos en los que el 80% del suministro procede de fuentes renovables.
El argumento de la soberanía energética
Más allá del coste, Entrecanales introdujo otro vector en el debate: la soberanía. Contar con un sistema energético de origen nacional, menos expuesto a la volatilidad de los mercados exteriores, es para el directivo una ventaja estructural que España no puede despreciar.
Su razonamiento fue directo: un euro invertido en renovables "se queda en el sistema", mientras que un euro destinado a gas abandona de inmediato el país, dado que España carece de reservas significativas de este combustible. En un contexto de tensiones geopolíticas y dependencia energética, ese argumento adquiere una dimensión que va más allá de lo medioambiental.
Capital privado, la asignatura pendiente
La segunda parte de la intervención de Entrecanales estuvo dedicada al marco regulatorio. El presidente de Acciona alertó de que las necesidades de inversión en España son "enormes" y que pretender financiarlas exclusivamente con cargo al presupuesto público es, a su juicio, inviable.
Por ello, reclamó a la Administración que habilite mecanismos para incentivar la entrada de capital privado, algo que —según señaló— la actual ley de indexación no permite. "Las necesidades de inversión en España son enormes y pretender que todo se financie con cargo al presupuesto público es imposible, como está ocurriendo en el mundo entero. Hay que buscar los mecanismos para acceder al capital privado", concluyó.
No se ha detallado a qué mecanismos concretos se refería ni si Acciona tiene previsto elevar alguna propuesta formal a la Administración en este sentido.
