Sara Aagesen, vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, visitó este lunes las instalaciones de la Comunidad de Usuarios de la Comarca de Níjar (CUCN) en Níjar (Almería) para conocer de primera mano el modelo de gestión del agua desalada que opera en la comarca. La jornada estuvo centrada en el presente y el futuro de los recursos hídricos no convencionales en una provincia condicionada por las escasas precipitaciones y el estrés hídrico crónico.
Aagesen estuvo acompañada por el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, y el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín. Durante el recorrido, la ministra conoció infraestructuras de almacenamiento, regulación y distribución de agua procedente de la planta desaladora de Carboneras, además de actuaciones orientadas a mejorar la eficiencia energética del sistema y optimizar el aprovechamiento del recurso.
Una comunidad de regantes con cifras de referencia nacional
La CUCN no es una entidad menor. Abastece a más de 2.500 usuarios y gestiona el riego de unas 8.800 hectáreas de invernaderos a través de una red de distribución que supera los 700 kilómetros de tuberías. Su modelo, basado casi íntegramente en agua desalada para uso agrícola, la convierte en uno de los casos más avanzados del país en aprovechamiento de recursos hídricos no convencionales.
Aagesen trasladó durante la visita la necesidad de "continuar reforzando las infraestructuras hídricas de la provincia" para garantizar el suministro de agua "en un contexto marcado por la sequía y por los efectos del cambio climático". La ministra subrayó que territorios como Almería, donde la agricultura intensiva constituye uno de los principales motores económicos, requieren soluciones estructurales y no coyunturales.
La desalación, elemento estratégico ante el cambio climático
En el encuentro con la junta directiva de la CUCN, Aagesen abordó distintos proyectos relacionados con las plantas desaladoras de la provincia y con la mejora de los sistemas de almacenamiento y distribución de agua desalada. Ambos elementos fueron calificados como "estratégicos" para reforzar la seguridad hídrica de Almería a medio y largo plazo.
La ministra destacó también la experiencia acumulada por las comunidades de usuarios y regantes almerienses en la gestión "eficiente" del agua, así como su capacidad de adaptación a un entorno climático especialmente exigente. En su valoración, señaló que esa trayectoria ha convertido a la provincia en "un referente en el aprovechamiento de recursos hídricos no convencionales".
Hacia modelos de gestión sostenibles y adaptados al territorio
Más allá de las infraestructuras concretas, el mensaje de fondo de la visita apuntó a la necesidad de avanzar hacia modelos de gestión del agua que sean, en palabras de la propia ministra, "sostenibles, eficientes y adaptados" a las necesidades específicas de cada territorio. En el sureste peninsular, donde la disponibilidad de agua superficial es estructuralmente escasa, la desalación se consolida como tecnología de referencia para garantizar el suministro agrícola y urbano.
No se han detallado compromisos de inversión concretos, plazos de ejecución ni dotaciones presupuestarias asociadas a los proyectos abordados durante la jornada.
