El pádel ha dejado de ser solo un fenómeno deportivo para convertirse en una categoría de inversión inmobiliaria con métricas propias. El Global Padel Report 2026, elaborado por Playtomic y Strategy& by PwC y presentado el 27 de mayo en el Padel World Summit, certifica que los clubes mejor gestionados alcanzan alrededor de un 70% de ocupación, un 55% de margen bruto y un retorno de la inversión en torno a tres años. El mundo supera ya las 58.300 pistas, un 16% más que el año anterior, con casi 19,4 millones de jugadores y más de 5.000 nuevos clubes abiertos durante 2025.
España, el mercado más avanzado del planeta
España se mantiene como el mayor mercado de pádel del mundo, con 17.400 pistas. Su crecimiento se modera hasta el 1,9% en 2025, señal de madurez más que de agotamiento: la oportunidad ya no está en abrir pistas nuevas sin más, sino en optimizar ocupación, profesionalizar la gestión y construir modelos de club capaces de generar ingresos recurrentes. El país lidera también la integración del pádel en desarrollos residenciales, resorts y proyectos de uso mixto, donde las pistas empiezan a consolidarse como una amenity habitual.
El informe documenta una brecha creciente entre operadores. La diferencia entre un club rentable y uno que no lo es depende de factores como la ubicación, la experiencia de usuario, la gestión dinámica de precios y la capacidad de fidelizar a la comunidad. No es un negocio de metros cuadrados: es un negocio de gestión.
Del polideportivo al activo de inversión
El modelo atrae a un perfil de activo muy diverso. Naves industriales, antiguos centros deportivos, locales de gran superficie, resorts o proyectos residenciales encuentran en el pádel una vía de explotación vinculada al deporte, el ocio y la comunidad. A diferencia de modelos más pasivos basados en el alquiler tradicional, los clubes permiten diversificar ingresos a través de reservas de pista, clases, torneos, restauración, eventos corporativos, patrocinios y acuerdos con marcas.
Un ejemplo reciente citado en el informe es la adquisición por parte del fondo francés Alderan de un centro de pádel en Madrid por 4 M€, operación que refleja el interés creciente de inversores institucionales por activos deportivos con capacidad de generar flujos recurrentes.
Comunidad como palanca de rentabilidad
Los clubes de pádel han construido en España algo que va más allá de la práctica deportiva: un ecosistema social de ocio, relación y bienestar. Afterworks, ligas amateur, torneos de empresa, restauración y eventos forman ya parte habitual de la experiencia en muchos centros. Este componente social incrementa la frecuencia de uso y amplía el consumo más allá de la reserva de pista, lo que refuerza directamente la rentabilidad del modelo inmobiliario.
En un momento en el que el real estate busca nuevos formatos de ocio experiencial y activos capaces de generar tráfico recurrente, el pádel se posiciona como una vertical con impacto real en la transformación de espacios urbanos, residenciales y turísticos.
Tecnología y datos como ventaja competitiva
Playtomic, que se define como la mayor comunidad de deportes de raqueta del mundo, está presente en más de 66 países y es utilizada por más de 4,7 millones de jugadores en más de 6.500 clubes asociados. Su plataforma permite analizar la demanda, optimizar la ocupación, gestionar reservas y entender el comportamiento de los jugadores, ayudando a los operadores a maximizar la rentabilidad de cada pista.
El informe deja una lectura clara: el pádel ha pasado de ser un activo de nicho a una categoría con métricas, comparables y apetito inversor. No se ha detallado si el estudio incluye proyecciones específicas por mercado para 2027 ni si se prevé una edición ampliada con datos desagregados por país.
