BlackRock sitúa a España como su mercado preferido para invertir en renta variable de cara al segundo semestre de 2026. La gestora estadounidense justifica la elección en el crecimiento económico interno del país, que considera "el más sólido de la región" europea. La firma incluye la valoración en su informe de perspectivas para la segunda mitad del año.
BlackRock reconoce que las valoraciones bursátiles españolas parecen menos atractivas si se comparan con las de otros mercados europeos. Aun así, la gestora mantiene su apuesta porque prioriza el ritmo de expansión económica por encima del precio de entrada. La entidad incluye a la Bolsa española dentro de un grupo más amplio de apuestas sectoriales.
Junto a la renta variable española, BlackRock identifica oportunidades en el sector financiero, las infraestructuras, la industria y los materiales a escala mundial. La gestora reparte así su optimismo entre distintos sectores que considera beneficiados por el actual ciclo económico.
Europa refuerza la resiliencia, pero sin superar a Estados Unidos
BlackRock explica que Europa está reforzando la "resiliencia" en áreas críticas de su economía, aunque no llega a desbancar a otras potencias en las apuestas de la gestora. Estados Unidos continúa como epicentro de la inversión en inteligencia artificial, según el informe. China, por su parte, domina ciertos aspectos de la transición energética y de la inteligencia artificial física.
BlackRock mantiene una posición neutral en el conjunto de Europa pese a destacar a España de forma individual. La gestora condiciona una mejora de esa posición a la adopción de políticas más favorables para las empresas. La firma reclama además una mayor profundidad en los mercados de capitales europeos.
Estados Unidos, la gran sobreponderación de BlackRock
BlackRock opta por una posición sobreponderada en la renta variable estadounidense de cara a la segunda mitad de 2026. La gestora argumenta esta apuesta en los "sólidos resultados empresariales" de las compañías del país. El desarrollo de la inteligencia artificial y un contexto macroeconómico favorable refuerzan, según la firma, esa decisión.
BlackRock ve además oportunidades concretas en infraestructuras ligadas a la inteligencia artificial dentro del mercado estadounidense. La gestora apunta también a la inversión activa y a los cuellos de botella sectoriales como focos de rentabilidad. La firma advierte, no obstante, que los controles a la exportación y las restricciones de acceso a los modelos pueden ralentizar la adopción de la tecnología o cambiar quién se queda con el valor generado.
Defensa, energía, tecnología y capital: el nuevo ciclo europeo
BlackRock detecta un cambio de paradigma que resume como el paso de una lógica de "justo a tiempo" a otra de "por si acaso". La gestora considera ese giro uno de los temas de inversión más relevantes para la región europea. El cambio, según la firma, está impulsando un ciclo de inversión de varios años centrado en cuatro áreas: defensa, energía, tecnología y capital.
BlackRock vincula ese ciclo a la necesidad de reducir vulnerabilidades y reforzar la seguridad del continente. La gestora añade que ese proceso busca además fomentar un mayor crecimiento económico en el conjunto de Europa. Sobre el gasto en defensa en particular, la firma advierte que los resultados dependerán de la rapidez y la calidad de la inversión de capital.
BlackRock señala que la atención política de países como España, Francia e Italia podría desviarse hacia sus respectivas citas electorales. Ese factor, según la gestora, introduce un riesgo adicional sobre la ejecución del gasto en defensa previsto.
Mercados emergentes, Japón y China: neutralidad con matices
BlackRock aplica también una posición neutral para el resto de mercados emergentes, incluidos Japón y China. La gestora identifica, no obstante, una excepción en Latinoamérica, donde ve oportunidades en la construcción de infraestructuras. Ese interés latinoamericano está ligado, según la firma, al desarrollo de la inteligencia artificial en la región.
BlackRock mantiene además una posición sobreponderada en bonos europeos a corto y medio plazo dentro de su estrategia de renta fija. La gestora justifica esa apuesta en que los mercados están descontando tipos de interés restrictivos en torno al 3% durante varios años. La firma considera "excesiva" esa previsión de tipos, según recoge el informe.
