La Región de Murcia será la tercera comunidad autónoma de España que mejor resistirá el descenso de la población en edad escolar durante los próximos 15 años. Así lo recoge un informe de Fundación BBVA y el Ivie que analiza las últimas proyecciones demográficas del Instituto Nacional de Estadística (INE). La población murciana de entre 6 y 24 años, la franja típica para cursar enseñanzas obligatorias y posobligatorias, acumulará una caída del 10% en el horizonte de 2041, casi cuatro puntos por debajo del retroceso previsto para el conjunto del país.
España afronta un escenario mucho más severo: el informe proyecta un desplome medio del 13,7% en la población en edad de estudiar, lo que se traducirá en 1,32 millones de jóvenes menos en las aulas del país. Frente a esa media, la Región de Murcia se consolida como uno de los territorios con mayor dinamismo demográfico del mapa educativo español.
Solo la Comunidad Valenciana y Baleares resisten mejor
La Comunidad Valenciana encabeza la resistencia al descenso, con una caída prevista del 5% de su población en edad de estudiar. Islas Baleares ocupa la segunda posición, con un retroceso estimado del 8,6%. La Región de Murcia completa ese podio de comunidades que mejor aguantarán la sacudida demográfica de las próximas décadas.
El contraste con el norte y el oeste peninsular resulta especialmente acusado. Cantabria perderá un 22,8% de su alumnado potencial y Extremadura un 23,1%, mientras que las ciudades autónomas de Melilla (-33,4%) y Ceuta (-34,5%) verán desaparecer más de un tercio de sus posibles estudiantes.
Un reto desigual por niveles educativos
El informe advierte de que la evolución no será homogénea por etapas. En Enseñanza Primaria la caída de alumnado potencial supera el 10% y en Secundaria rebasa el 20%, mientras que en la población en edad de cursar estudios superiores el descenso acumulado se quedará en el 8,7%. La demografía, además, apunta a un crecimiento de la población menor de 6 años que generará mayores necesidades de Educación Infantil.
La investigación concluye que la caída prevista de población en edad de estudiar "podría aliviar la presión sobre los recursos del sistema educativo español en su conjunto". El propio estudio matiza, no obstante, que las notables diferencias por niveles de enseñanza y entre territorios "plantean un reto mucho más complejo".
La jubilación docente, la llave de la planificación
Los investigadores sostienen que reasignar recursos presupuestarios y materiales, infraestructuras educativas y profesores en función de las necesidades demográficas "no resultará sencillo", y reclaman que las administraciones educativas refuercen ya su planificación futura aprovechando el margen que ofrece la próxima jubilación de buena parte del personal docente. "Solo una adecuada programación a medida podrá dar respuesta apropiada a las necesidades educativas de la sociedad", apuntan.
El estudio aporta datos concretos sobre ese relevo generacional. La edad media de los profesores de las universidades públicas se sitúa en 49,5 años en el curso 2023-24, con un 18,7% de docentes con 60 o más años. En la enseñanza Secundaria, un 35% del profesorado supera ya los 50 años. "Esto aumenta el margen para reorientar los recursos humanos que se incorporen hacia los tipos de formación y los territorios donde resulten más necesarios", recoge el documento.
Los autores subrayan que la planificación educativa debe contemplar "de modo realista las tendencias demográficas y su impacto territorial", y vinculan ese ejercicio de responsabilidad a la contribución de la educación a la igualdad de oportunidades y a su papel como motor del desarrollo económico. El desafío gana peso, añaden, en un contexto que exige reforzar la formación continua a lo largo de la vida, reducir el abandono educativo temprano y mejorar la calidad del sistema.
El informe sitúa el problema en un escenario de creciente presión sobre los recursos públicos por otras necesidades sociales, como la sanidad, las pensiones o la atención a la dependencia, y resume el desafío de las administraciones educativas en una imagen: "resolver el sudoku al que van a enfrentarse en los próximos años". No se ha detallado, en cambio, el número absoluto de estudiantes que perderá la Región de Murcia ni las medidas concretas que prevé adoptar la administración educativa regional ante este escenario.
