Navantia ha sido seleccionada para participar en cuatro proyectos de la convocatoria 2025 del Fondo Europeo de Defensa (EDF), con un presupuesto conjunto de 146 M€. La empresa pública española lidera uno de esos programas, E-Dominion, y forma parte de tres consorcios adicionales —Minerva, Shield y Abyssa— que cubren áreas estratégicas para las capacidades navales europeas de las próximas décadas. La adjudicación fue publicada por la Comisión Europea el 13 de mayo de 2026.
Navantia consolida así su posición como empresa tractora en el ecosistema de innovación naval europeo, un rol que la compañía lleva construyendo en convocatorias EDF anteriores. Sus instalaciones en el Puerto de Cartagena, en la Región de Murcia, forman parte de la infraestructura industrial que respalda la capacidad técnica desplegada en estos proyectos de alcance continental.
El buque de guerra digital, eje de la estrategia
E-Dominion —acrónimo de European Digitalisation Of Maritime Innovation for Naval Integrated Platforms and Combat Cloud Nodes— es el proyecto que Navantia lidera directamente en esta convocatoria. Con una duración de 48 meses, el programa tiene como objetivo sentar las bases del buque digital europeo: una arquitectura de referencia y una plataforma digital que integre capacidades operativas navales avanzadas, incluyendo la nube de combate naval, concebida como elemento central para operaciones colaborativas y multidominio.
E-Dominion incorpora desarrollos en ciberseguridad, interoperabilidad y toma de decisiones asistida por inteligencia artificial. Navantia ha señalado que el proyecto capitaliza los resultados de Edinaf, una iniciativa anterior que concluyó con éxito en 2025, ampliando una línea de trabajo orientada a la soberanía tecnológica europea en digitalización naval.
Propulsión híbrida y sistemas submarinos sin tripulación
Minerva —Modular Integration of Naval Energy Systems for Resilient Vessels Application— aborda el desarrollo de sistemas de propulsión híbridos y arquitecturas eléctricas avanzadas para buques de guerra. El programa combina modelado, simulación y ensayos para acelerar el diseño de sistemas energéticos modulares y resilientes, mejorando tanto el rendimiento operativo como la sostenibilidad de las plataformas navales futuras.
Shield —Subsea Heterogeneous Integrated Ecosystem Link Development— apunta a la creación de un sistema integrado submarino no tripulado (Unmanned Underwater Super System, UUSS). El proyecto integra vehículos autónomos, sensores y microservicios basados en IA dentro de arquitecturas submarinas distribuidas, robustas y escalables, con el propósito de reforzar la vigilancia y seguridad de las aguas europeas frente a amenazas crecientes.
El cuarto programa, Abyssa —Advanced Breakthrough Systems for SubSea Autonomy—, es una acción de investigación disruptiva centrada en el desarrollo de sistemas submarinos autónomos capaces de operar a profundidades superiores a los 6.000 metros. Abyssa aborda retos en navegación, energía, sensorización, comunicaciones y persistencia, con el objetivo de garantizar la detección de amenazas y la protección de infraestructuras submarinas estratégicas en entornos marítimos hostiles.
Una cartera EDF que no para de crecer
Estos cuatro proyectos se suman a una trayectoria que Navantia ha ido consolidando en convocatorias anteriores del EDF. La compañía lidera o participa en iniciativas como Nereus, SWAT-Shoal, Admirable, Optimas, Hydef, Euroguard, E=MCM, Seacure, ECUAS, d-THOR, E-Nacsos, Edocc y Q-Sing, y está implicada en el desarrollo de la futura corbeta europea (EPC).
Dos de los proyectos recién adjudicados, E-Dominion y Nereus, cuentan además con el respaldo de la iniciativa Pesco 4E (Essential Elements of European Escort), liderada por la Armada española, en la que participan Grecia, Italia, Países Bajos, Portugal y Suecia como estados miembros, con Alemania como país observador. La vinculación a este marco europeo de cooperación estructurada permanente subraya el posicionamiento de Navantia más allá de su dimensión industrial: la compañía actúa como pieza con peso propio en la arquitectura de defensa del continente.
No se ha detallado la distribución concreta del presupuesto de 146 M€ entre los cuatro proyectos ni el volumen de empleo asociado a estas adjudicaciones.
