La Armada organizará en Cartagena, del lunes 15 al viernes 19 de junio, la reunión anual del Military Diving Working Group (MDWG), el principal foro internacional de la OTAN en materia de buceo militar, intervención subacuática y normalización de procedimientos operativos en el entorno marítimo aliado. El encuentro reunirá a cerca de 150 expertos en buceo militar y medicina hiperbárica procedentes de 24 países. La organización corre a cargo de la Fuerza de Acción Marítima (FAM) y del Centro de Buceo de la Armada (CBA), dos unidades con base en la ciudad portuaria.
El MDWG constituye uno de los grupos de trabajo permanentes dependientes del Military Committee Maritime Standardization Board (MCMSB), integrado a su vez en la NATO Standardization Office (NSO). Su actividad se centra en el desarrollo, la actualización y la armonización de los estándares de la Alianza relacionados con las operaciones de buceo militar, la seguridad subacuática, la interoperabilidad entre fuerzas navales y las capacidades técnicas asociadas a este ámbito.
Qué se decidirá bajo la superficie
Las sesiones de trabajo abordarán la evolución de las capacidades de buceo militar, la interoperabilidad entre naciones aliadas, la seguridad en operaciones subacuáticas, la integración de nuevas tecnologías, los procedimientos de intervención en el entorno marítimo y los aspectos médicos del buceo. La agenda técnica combina, por tanto, cuestiones operativas con asuntos sanitarios de alta especialización, un binomio que define la naturaleza de este foro.
Entre las líneas de trabajo previstas destaca el seguimiento del desarrollo de sistemas no tripulados submarinos, un campo en expansión dentro de las marinas aliadas. Los participantes estudiarán también los distintos algoritmos de descompresión, revisarán procedimientos operativos y de seguridad, y actualizarán diferentes estándares OTAN vinculados al buceo militar y a las operaciones marítimas especializadas. La estandarización es, de hecho, la razón de ser del grupo: que un buceador de cualquier país aliado pueda operar con los mismos protocolos que sus homólogos.
La medicina hiperbárica ocupará un espacio propio en los debates, en línea con el perfil de los asistentes, entre los que figuran especialistas en esta disciplina junto a los expertos en buceo militar. Los aspectos médicos del buceo forman parte estructural de la agenda del foro y de los estándares que el grupo desarrolla, actualiza y armoniza cada año.
Cooperación aliada con sello cartagenero
El encuentro persigue, más allá del componente militar y técnico, favorecer el intercambio de conocimiento entre países aliados, reforzar la cooperación internacional e impulsar la estandarización de procedimientos comunes. El objetivo final es garantizar la interoperabilidad de las fuerzas navales de la OTAN en operaciones combinadas, donde unidades de distintas banderas deben actuar como una sola fuerza en el medio subacuático.
La elección de Cartagena como sede tiene lógica operativa: la ciudad concentra la Fuerza de Acción Marítima y el Centro de Buceo de la Armada. Acoger el principal foro aliado de la especialidad sitúa a la base cartagenera en el mapa de la estandarización militar de la OTAN durante una semana completa.
Arqueología subacuática para cerrar el círculo
Las delegaciones asistentes dispondrán, en paralelo a las sesiones técnicas, de una agenda social y cultural que incluye visitas al Teatro Romano y al Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQVA). La selección de este último resulta coherente con el perfil de los participantes: el museo custodia patrimonio sumergido, un terreno que comparte medio, aunque no misión, con los profesionales del buceo militar.
No se ha detallado el programa diario de las sesiones, la relación concreta de los 24 países participantes ni las instalaciones específicas donde se celebrarán las reuniones de trabajo. Tampoco se ha precisado si los resultados del encuentro se traducirán en la publicación inmediata de nuevos estándares aliados o en revisiones de documentos ya en vigor.
