jueves. 04.06.2026
EXAMENES

Murcia rastrea frecuencias en la PAU para cazar el fraude con IA

La Universidad de Murcia extiende a todas sus sedes el rastreo de redes tras el éxito del piloto del año pasado. Sin relojes inteligentes, gafas ni bolígrafos conectados: la Selectividad 2026 llega blindada.

Un alumno durante un examen de Selectividad
Un alumno durante un examen de Selectividad

La Universidad de Murcia generalizará en todas sus sedes el rastreo de redes y frecuencias durante la próxima prueba de acceso a la universidad (PAU), prevista para el verano de 2026. La medida, que ya se aplicó con éxito en formato piloto el año pasado, tiene como objetivo impedir el uso de inteligencia artificial (IA) y dispositivos electrónicos durante los exámenes. Quedan prohibidos los relojes inteligentes, las gafas conectadas y los bolígrafos inteligentes. La Región de Murcia se suma así a Galicia, Cataluña y Aragón, las cuatro comunidades autónomas que han confirmado la implantación de estos sistemas de vigilancia tecnológica en la convocatoria de este año.

Del piloto a la generalización en todas las sedes

La Universidad de Murcia ya probó el rastreo de redes y frecuencias en convocatorias anteriores con resultados positivos. Tras confirmar su eficacia, la institución ha decidido extender el sistema a la totalidad de sus sedes para la PAU de 2026. Fuentes de la propia universidad confirmaron a Europa Press que la extensión de la medida responde directamente al éxito de aquellas pruebas piloto. No se ha detallado el número exacto de sedes afectadas ni el coste del despliegue tecnológico.

Qué se prohíbe en las aulas de examen

Además del rastreo activo de señales, la Región de Murcia endurece las condiciones de acceso a las aulas durante la prueba. Los estudiantes no podrán acceder con relojes inteligentes, gafas tecnológicas ni bolígrafos con conectividad. El objetivo es bloquear cualquier canal que permita recibir respuestas desde el exterior, incluyendo dispositivos como pinganillos de reducido tamaño que, según las propias fuentes consultadas, tienen que extraerse con un imán al ser inapreciables a simple vista. No se ha detallado si existirá algún protocolo de sanción específico para quienes sean detectados portando este tipo de dispositivos.

Cuatro comunidades dan el paso; otras tres lo estudian

Galicia es la comunidad autónoma con mayor recorrido en este tipo de medidas: lleva utilizando detectores de dispositivos electrónicos en la PAU desde 2019. La Comisión Interuniversitaria de Galicia ha confirmado la continuidad del sistema en las pruebas de este curso.

En Cataluña, la Conselleria de Recerca i Universitats de la Generalitat ha anunciado que se realizarán controles aleatorios mediante detectores para "garantizar el correcto desarrollo de las pruebas". Móviles, relojes inteligentes y cualquier otro dispositivo electrónico deberán estar apagados y guardados en las mochilas durante toda la prueba. La propia Conselleria califica la medida de "prueba piloto" para evitar el "uso fraudulento durante los exámenes".

La Universidad de Zaragoza (Unizar) instalará detectores de radiofrecuencias "como elemento disuasorio" en las convocatorias de junio y julio. Desde la institución aragonesa señalaron que "cada día los métodos de copiar son más sofisticados" y que quieren "ir en la línea que se va utilizando para ayudar a la vigilancia presencial".

El mapa del resto de España: entre la duda y el rechazo

Baleares, Cantabria y Asturias se encuentran en fase de estudio. La Conselleria d'Educació i Universitats de Balears analiza la posibilidad de implantar sistemas de detección de frecuencias. La Consejería de Educación de Cantabria reconoce que la medida "se está planteando". La Universidad de Oviedo, por su parte, estudia la incorporación de detectores con una posición más matizada: desde la institución asturiana subrayan que la medida no parte "de una visión de desconfianza hacia el estudiantado, cuya inmensa mayoría realiza los exámenes con responsabilidad y honestidad, sino de preservar unas condiciones justas para todos los estudiantes".

En el extremo contrario, la Consejería de Educación de Castilla y León ha descartado por el momento incorporar detectores de frecuencia en las pruebas. La justificación: hasta la fecha "no se ha visto la necesidad" porque no se han registrado casos de fraude mediante este tipo de sistemas en convocatorias anteriores. No obstante, la administración autonómica mantiene que permanece en "permanente adaptación" ante posibles irregularidades futuras. La PAU en esa comunidad se celebrará los días 2, 3 y 4 de junio de 2026. No se ha detallado si revisará su postura en función de la experiencia que acumulen las comunidades que sí apliquen los detectores este año.

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