La actividad de CaixaBank Dualiza en la Región de Murcia alcanzó en 2025 a 1.051 beneficiarios, entre estudiantes, docentes, centros educativos y empresas, reforzando el ecosistema de Formación Profesional (FP) en la comunidad y su conexión con el mercado laboral.
El grueso de la participación volvió a recaer en el alumnado. 456 estudiantes murcianos participaron en actividades, jornadas y formaciones impulsadas por la fundación, una cifra superior a la del ejercicio anterior y que refleja el creciente interés por la FP y sus oportunidades de especialización.
En paralelo, 378 docentes se beneficiaron de iniciativas orientadas a la actualización metodológica y al impulso de proyectos innovadores en los centros. Además, 177 empresas de la Región se implicaron en actividades destinadas a estrechar su vinculación con la FP, en coordinación con 40 acciones desarrolladas con centros educativos, fortaleciendo la relación entre formación y tejido productivo.
Más allá de Murcia: impacto nacional
En el conjunto del país, las iniciativas de la fundación alcanzaron a 12.791 estudiantes, 5.123 docentes y 1.967 empresas, además de 1.019 actividades con centros educativos de FP, consolidando una red de colaboración en torno al desarrollo del talento y la mejora de la empleabilidad.
El presidente de CaixaBank y de la fundación, Tomás Muniesa, subrayó que “los resultados obtenidos evidencian el peso creciente de la Formación Profesional en nuestro país y la necesidad de seguir generando proyectos, conocimiento y herramientas que acompañen al sector en su adaptación a la nueva ley y a las demandas reales del mercado laboral”.
Impulso a proyectos y especialización
Durante 2025, la línea de impulso concentró un volumen significativo de actuaciones destinadas a fortalecer la colaboración entre centros y empresas y a promover la innovación educativa.
Entre las principales iniciativas figuran la Convocatoria de Ayudas Dualiza, los Desayunos Dualiza y los Encuentros Dualiza, que reunieron a empresas interesadas en conocer las oportunidades de la FP y las ventajas de la nueva normativa. También se desarrollaron talleres sectoriales enfocados en detectar y abordar necesidades formativas específicas.
A ello se sumaron programas como el MOOC de digitalización, acciones centradas en ‘soft skills’, el Congreso Innovaprofes y diversos cursos de especialización, además de la participación activa en congresos y jornadas de FP a nivel estatal.
Orientación y vocaciones tempranas
La orientación académica fue otro de los ejes prioritarios. Iniciativas como la Convocatoria Dualiza-Orienta, talleres dirigidos a orientadores y el programa Vocaciones Dualiza buscaron facilitar decisiones formativas alineadas con las demandas del mercado laboral y con las oportunidades existentes en el entorno más cercano.
En el ámbito de la visibilización destaca la plataforma labasica.org, impulsada junto a Empieza por Educar, que en su primer año ha incorporado como miembros activos a uno de cada tres centros con Grado Básico, consolidando una comunidad específica para compartir experiencias y buenas prácticas.
Investigación y datos para anticipar tendencias
El área de investigación continuó aportando análisis estratégicos a través del Observatorio de la Formación Profesional, con informes sobre competencias vinculadas a la transición verde, estudios sobre ocupaciones prioritarias hasta 2035 y análisis sectoriales y por familias profesionales. La plataforma, definida como la única con datos regionalizados y en evolución temporal sobre FP, amplió contenidos y herramientas de análisis para facilitar una toma de decisiones más informada.
Desde su creación, la actividad de la fundación ha beneficiado a 60.000 estudiantes, 8.000 empresas y ha desarrollado 5.000 actividades con centros educativos.
