Uvesa, el segundo mayor productor de carne de ave de España con una cuota de mercado del 15%, afronta un escenario de incertidumbre financiera desde que la corporación ucraniana MHP se hizo con el control de más del 92% de su capital en agosto de 2025. La matriz acaba de anunciar una emisión de bonos por más de 470 M€ con un cupón del 10,5% y vencimiento en 2029, al tiempo que sus propios resultados financieros registran un deterioro progresivo de la rentabilidad.
MHP, con sede operativa en Kyiv y domicilio fiscal en Chipre, cotiza en la Bolsa de Londres y cerró 2025 con ingresos de 3.200 M€. Sin embargo, el crecimiento en ventas no se tradujo en mejora del margen: el ebitda cayó del 19% al 15% respecto al ejercicio anterior, el Ebit también retrocedió y el grupo registró pérdidas netas en el cuarto trimestre de 2025. La propia compañía anticipa nuevos descensos del Ebitda para el ejercicio en curso.
La auditoría levanta la voz
Ernst & Young, auditor de MHP, ha recogido dudas sobre la rentabilidad futura del grupo, según información de la plataforma financiera MarketScreener. La deuda total de MHP supera los 1.800 M€, y el pago de intereses absorbe una parte significativa de los beneficios. Las fuentes consultadas por JR Comunicación y Protocolo, redactora de la nota de prensa en la que se basa esta información, sitúan la ratio deuda-patrimonio en torno al 91%.
La emisión de bonos no se produce en un momento neutro. Analistas del sector señalan que la adquisición de Uvesa por 360 M€ a través de la filial Perutnina Ptuj —frente a la oferta de 230 M€ del Grupo Fuertes (El Pozo) y una propuesta similar de la portuguesa Lusiaves— no se cerró en las condiciones más favorables. Los costes energéticos se encarecieron un 4,2% respecto a 2024 y la presión logística se ha intensificado como consecuencia directa de la guerra en Ucrania. Ambos factores han reducido la eficiencia operativa del grupo.
Una compra con doble lectura
Las mismas fuentes apuntan a que la entrada de MHP en el mercado español respondería también a una estrategia de imagen ante sus acreedores: operar en un país con menor riesgo geopolítico, aumentar el volumen de ingresos consolidados y reforzar la percepción de solidez financiera frente a inversores y prestamistas.
Uvesa, con su principal centro productivo en Tudela (Navarra), tiene su origen en 1964, cuando un grupo de veterinarios adquirió una fábrica de piensos llamada UVE. Décadas después, la producción de pollo representa el 75% de su actividad, complementada con la crianza de ganado porcino. La empresa contaba con una masa social de unos 1.500 accionistas antes de la operación de venta.
Los resultados propios de Uvesa reflejan una tendencia descendente previa a la integración: en 2023, las ventas globales alcanzaron los 638 M€ con un resultado neto de 34 M€. En 2024, las ventas cayeron hasta los 604 M€ y el beneficio neto se redujo a 24,2 M€. Su incorporación al perímetro de MHP en 2025 añade complejidad operativa en un entorno ya de por sí exigente.
Más de 2.000 empleos en el aire
La incertidumbre financiera no afecta solo a los balances. Uvesa emplea a más de 2.000 trabajadores distribuidos en sus 18 centros de producción y empresas participadas. En las últimas semanas, la plantilla ha celebrado paros parciales y tiene convocada una huelga de tres días para exigir mejoras salariales a través de un convenio colectivo propio, al margen del convenio estatal del sector.
Un sector sin margen para el error
El sector avícola en España y en Europa atraviesa una etapa especialmente exigente. La volatilidad de las materias primas, los elevados costes energéticos y las crecientes exigencias regulatorias comprimen los márgenes en una actividad que históricamente opera con poco colchón. En este contexto, cualquier bajada del precio del pollo o un nuevo repunte de los costes de producción podría generar tensiones adicionales en Uvesa.
A nivel de grupo, un escenario adverso en el conflicto ucraniano —como el cierre parcial de rutas logísticas— dificultaría aún más las exportaciones de MHP. Los analistas concluyen que la adquisición de Uvesa consolida la expansión europea de la corporación, pero cuestionan si esa expansión puede sostenerse con eficiencia y estabilidad financiera suficiente en el entorno actual.
No se ha detallado qué medidas concretas prevé MHP para mejorar la rentabilidad de Uvesa en el corto plazo ni cuál será el impacto directo de la emisión de bonos en la operativa de la filial española.

