Samsung Electronics ha alcanzado una capitalización bursátil de 1,037 billones de dólares en la bolsa de Seúl, convirtiéndose en la segunda empresa asiática en superar ese umbral tras Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC). La revalorización acumulada en los últimos doce meses roza el 400%, impulsada por unos resultados financieros excepcionales y por el auge de la demanda vinculada a la inteligencia artificial.
El salto al billón, en cifras
Samsung cerró el primer trimestre de 2026 con un beneficio neto atribuido de 47,1 billones de wones (27.160 M€), lo que representa un incremento del 489% respecto al mismo periodo del año anterior. El dato es aún más llamativo en perspectiva anual: la compañía ganó en los tres primeros meses de 2026 un 6,3% más que en todo el ejercicio 2025, cuando registró 44,3 billones de wones (25.550 M€) de beneficio neto.
Durante la jornada en que se conoció el hito bursátil, las acciones de Samsung subían más de un 14% y cotizaban a 266.000 wones (156,38 euros) en el mercado de Corea del Sur.
El motor: la memoria para IA
El negocio que ha protagonizado este salto es el de la memoria de semiconductores. La expansión acelerada de infraestructuras de inteligencia artificial a escala global ha disparado la demanda de los chips de memoria que fabrica Samsung en su planta de Suwon, y la compañía ha sabido capitalizar ese ciclo mejor que sus competidores.
Las perspectivas para el segundo trimestre apuntan en la misma dirección: Samsung anticipa que la demanda del negocio de memoria se mantendrá sólida, sustentada por los proyectos de infraestructura de IA en marcha. Para la segunda mitad del año, la compañía espera que la memoria para servidores siga firme y que la llegada de la IA agéntica —sistemas capaces de ejecutar tareas de forma autónoma— acelere aún más el crecimiento de la demanda.
Un club muy selecto
Con este hito, Samsung se incorpora al grupo de compañías con mayor capitalización bursátil del mundo, una lista dominada por gigantes tecnológicos estadounidenses: Nvidia, Apple, Alphabet —matriz de Google—, Microsoft, Amazon y Meta. La empresa surcoreana es, junto a TSMC, la única representante asiática en ese selecto grupo.
Qué significa este momento
El ascenso de Samsung al billón de dólares no es solo un logro financiero: es una señal de hasta qué punto la carrera por la infraestructura de inteligencia artificial está redistribuyendo el poder en la industria tecnológica global. Los fabricantes de hardware —chips de memoria, procesadores, componentes— están captando una parte creciente del valor generado por el boom de la IA, históricamente concentrado en las plataformas de software y servicios.
No se ha detallado si Samsung prevé algún movimiento estratégico —adquisiciones, nuevas alianzas o ampliaciones de capacidad— para consolidar su posición en este ciclo.
