jueves. 04.06.2026
EMPLEABILIDAD

Kinsy y el Ayuntamiento de Alhama de Murcia forman a desempleados para cubrir sus propias vacantes en planta química

La empresa farmacéutica de Alhama de Murcia se asocia con el SEF y el Centro de Referencia Nacional de Química de Cartagena para cualificar a personas en paro del municipio en operaciones industriales reales.

Kinsy forma a desempleados en planta química con el SEF y el Ayuntamiento de Alhama de Murcia
Kinsy forma a desempleados en planta química con el SEF y el Ayuntamiento de Alhama de Murcia

Kinsy, fabricante de principios activos e intermedios farmacéuticos con más de tres décadas de actividad en Alhama de Murcia, ha puesto en marcha junto al Ayuntamiento de Alhama de Murcia, el Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF) y el Centro de Referencia Nacional de Química de Cartagena un programa formativo dirigido a personas desempleadas del municipio. La iniciativa, financiada con fondos europeos, combina formación teórica en operaciones básicas de planta química con prácticas en las propias instalaciones de la empresa, lo que convierte a Kinsy en aula y empleador potencial al mismo tiempo.

El modelo parte de una constatación concreta: la empresa no encontraba los perfiles cualificados que necesitaba en el mercado local. En lugar de buscar fuera, el ayuntamiento activó los mecanismos disponibles para generar ese talento desde dentro del municipio.

El problema que lo origina todo: falta de perfiles

"Cuando una empresa nos traslada que no encuentra perfiles, ponemos en marcha los mecanismos necesarios para cualificar a esas personas y acompañarlas hasta su incorporación al mercado laboral", ha explicado Rosa Sánchez, alcaldesa de Alhama de Murcia. Su planteamiento es directo: detectar la necesidad real de la empresa y responder desde lo público con herramientas de formación y empleo, sin intermediarios innecesarios.

La alcaldesa ha subrayado que el objetivo no es ofrecer formación genérica, sino convertirla en una vía de acceso efectiva al mercado de trabajo. "Se trata de convertir la formación en una oportunidad real, de pasar del desempleo a un puesto de trabajo cualificado en sectores con futuro", ha remarcado Sánchez.

Kinsy: más de 30 años fabricando activos farmacéuticos

La empresa que da nombre y sede al programa lleva más de tres décadas operando en el sector químico-farmacéutico. Su actividad se centra en el desarrollo y fabricación de principios activos e intermedios farmacéuticos, un segmento de alto valor añadido dentro de la cadena industrial del medicamento.

Juan Antonio López, director de Kinsy, ha destacado que la colaboración permite contar con "profesionales formados en el entorno local, preparados para incorporarse a la industria". Para la empresa, el programa no es solo una acción de responsabilidad social: es una respuesta práctica a una necesidad operativa real, la de incorporar trabajadores con la cualificación técnica adecuada para trabajar en un entorno de planta química regulado y exigente.

López también ha apuntado que la iniciativa "contribuye a generar empleo de calidad y a reforzar el crecimiento del municipio", lo que sitúa a Kinsy como un actor activo en el desarrollo económico local, más allá de su función productiva.

El papel del SEF y del Centro de Referencia Nacional de Química

La arquitectura institucional del programa descansa sobre tres patas. El SEF aporta el marco de políticas activas de empleo que hace posible la financiación y la gestión de los participantes. Pilar Valero, directora general del organismo, ha destacado que la formación alineada con las necesidades reales del tejido productivo "mejora de forma directa las oportunidades de acceso al empleo y refuerza la cualificación profesional".

El Centro de Referencia Nacional de Química de Cartagena aporta el respaldo técnico y pedagógico del programa. Su director, Juan Antonio Madrid, ha indicado que la iniciativa "busca desarrollar talento local y facilitar la inserción laboral en un sector estratégico para la economía regional". La financiación europea que sostiene el programa encaja con el objetivo de impulsar la formación profesional de calidad en sectores industriales con demanda sostenida.

Formación en entorno real: la clave del modelo

Lo que distingue a este programa de otros de orientación laboral es precisamente el acceso directo a prácticas en la planta de Kinsy desde el inicio de la formación. El alumnado no trabaja en un entorno simulado ni en un aula convencional: aprende operaciones básicas de planta química en el mismo espacio donde después podría desempeñar su trabajo.

Esta fórmula reduce el tiempo de adaptación posterior a la contratación, ajusta la cualificación a los requerimientos reales del sector y aumenta las posibilidades de inserción efectiva al finalizar el programa. Se trata de una lógica que viene ganando terreno en la formación profesional dual y que en este caso se aplica a un sector, el químico-farmacéutico, con necesidades técnicas muy específicas.

No se ha detallado el número de participantes en la edición actual del programa ni los plazos previstos de formación o de posible incorporación laboral.

Alhama de Murcia refuerza su perfil industrial

La puesta en marcha de este programa consolida a Alhama de Murcia como un municipio con capacidad para articular respuestas locales a retos económicos concretos. La presencia de empresas como Kinsy en su tejido productivo, con décadas de actividad en un sector de alto valor, convierte a la localidad en un entorno con potencial real de empleo industrial cualificado, siempre que se generen las condiciones formativas necesarias para aprovechar esa demanda.

El modelo de colaboración entre administración pública, empresa privada e institución formativa especializada que plantea esta iniciativa es replicable y apunta a una forma de gestionar el empleo local que parte de la demanda real del mercado, no de la oferta genérica de cursos.

Kinsy y el Ayuntamiento de Alhama de Murcia forman a desempleados para cubrir sus...