La tecnología española de Hiperbaric comprime el hidrógeno verde que quiere descarbonizar la siderurgia mundial
Hiperbaric, el único fabricante español de sistemas de compresión de hidrógeno a alta presión, ha dado un paso más en su proyección internacional con la instalación de dos grupos compresores en la planta H2Future del grupo siderúrgico austriaco voestalpine, ubicada en Linz. El contrato no es una operación comercial al uso: detrás hay 15 años de relación entre ambas compañías y una lógica de colaboración que pocas alianzas industriales pueden presumir de haber construido.
La tecnología instalada, basada en el modelo KS50 PRO de Hiperbaric, permite comprimir el hidrógeno verde producido en H2Future hasta los 500 bar, cumpliendo los estándares más exigentes en materia de seguridad, eficiencia y pureza del gas. No es un dato menor: la capacidad de comprimir hidrógeno a esas presiones es condición necesaria para que este vector energético pueda almacenarse y emplearse de forma eficaz en procesos industriales de gran escala.
H2Future, una planta con vocación de referente mundial
La planta austriaca no es un proyecto cualquiera. H2Future figura entre las instalaciones de producción e investigación de hidrógeno verde más longevas del mundo en escala industrial, y pertenece íntegramente a voestalpine. Desde allí, el grupo trabaja en la transición energética de la siderurgia: uno de los sectores industriales más difíciles de descarbonizar por la intensidad de calor y los procesos químicos que requiere.
El hidrógeno comprimido por los equipos de Hiperbaric tiene una aplicación concreta y estratégica: alimentar la tecnología HYFOR® (Hydrogen-based Fine Ore Reduction), un proceso de reducción de mineral de hierro con hidrógeno verde que voestalpine está desarrollando como alternativa a los combustibles fósiles en la producción de acero. La apuesta tiene respaldo industrial: en Linz, el grupo ya está construyendo su primer horno de arco eléctrico (EAF), cuya entrada en operación está prevista para inicios de 2027.
El horizonte declarado de voestalpine es alcanzar la neutralidad en emisiones para 2050, aunque ya ha logrado hitos concretos en ese camino, como la producción del primer raíl ferroviario del mundo fabricado con hidrógeno verde.
Un círculo que se cierra en dos direcciones
Lo que hace singular esta alianza no es solo la dimensión técnica del acuerdo, sino su arquitectura de sostenibilidad mutua. Hiperbaric no se limita a vender tecnología a voestalpine: también compra su acero. Desde que comenzó el suministro del denominado 'greentec steel', la empresa burgalesa ha incorporado este material de bajas emisiones en la fabricación de sus propios equipos de alta presión, logrando un ahorro acumulado de aproximadamente 430 toneladas de CO₂e.
El mecanismo es claro: en la producción de la denominada 'greentec steel edition', voestalpine aplica una optimización de procesos en su planta de Linz que permite reducir hasta un 10% las emisiones de CO₂ respecto a la ruta tradicional de alto horno (BOF). Ese acero con menor huella de carbono llega a Hiperbaric, que lo incorpora en sus equipos y reduce así sus propias emisiones de Scope 3, las generadas en la cadena de suministro. La verificación de este ahorro corre a cargo de LRQA, un auditor independiente externo.
Andrés Hernando, CEO de Hiperbaric, ha subrayado la dimensión estratégica de esta elección de materiales: "La búsqueda de la excelencia técnica y operativa en nuestros equipos de altas presiones comienza con una selección de materiales rigurosa. Contar con acero de baja emisión garantiza un suministro de alta calidad y más sostenible para nuestra tecnología."
Hiperbaric, único fabricante español con compresión de H2 a alta presión
Fundada en 1999 en Burgos y reconocida internacionalmente por sus equipos de Procesado por Altas Presiones (HPP) para el sector alimentario, Hiperbaric dio el salto al mercado del hidrógeno en 2020 con el lanzamiento de su línea de compresión. En menos de seis años, ha vendido más de 50 grupos compresores de H2 para distintas aplicaciones, consolidándose como el único fabricante español capaz de comprimir hidrógeno hasta 1.000 bar.
La instalación en H2Future es la expresión más visible de esa trayectoria: una empresa española de tecnología industrial operando en la infraestructura de hidrógeno de uno de los mayores grupos siderúrgicos de Europa.
15 años que no son casualidad
La profundidad de la relación entre Hiperbaric y voestalpine no surgió de una negociación reciente. La colaboración entre ambas compañías en materia de suministro y desarrollo acumula 15 años de trayectoria, un vínculo que ha evolucionado desde el suministro de materiales hasta la integración tecnológica recíproca. Es precisamente esa continuidad la que permite hablar de modelo, y no de proyecto piloto.
El resultado es una alianza que refuerza la competitividad de ambas empresas al tiempo que demuestra que la transición industrial hacia una siderurgia sin emisiones no es solo una declaración de intenciones, sino una ingeniería que ya tiene piezas instaladas y funcionando en una planta industrial real en el centro de Europa. No se ha detallado el importe económico del contrato de instalación.