Intel ya produce chips para Apple: el iPhone acapara el 80%
Intel ha pasado del acuerdo a la fábrica. El analista Ming-Chi Kuo ha confirmado que Intel ya fabrica chips para Apple con la serie 18A-P de gama baja, utilizando el encapsulado Foveros, destinados a iPhone, iPad y Mac. La producción actual es una prueba a escala reducida en 2026, con planes de escalar en 2027 y 2028 hasta el fin del ciclo de estos procesadores en 2029. El iPhone concentra el 80% del volumen fabricado.
De la separación al reencuentro
Apple completó su transición a Apple Silicon en 2020 con el lanzamiento del chip M1, que debutó en los MacBook Pro, MacBook Air de 13 pulgadas y el Mac Mini. Aquel movimiento supuso el fin de una relación que había durado décadas y que la industria interpretó como definitiva. Sin embargo, ambas compañías mantuvieron conversaciones durante más de un año con un doble objetivo: diversificar la producción de chips y acercar parte de la fabricación a suelo estadounidense.
Murciastartup adelantó el pasado 12 de mayo el acuerdo preliminar entre ambas compañías. En aquel momento, fuentes internas citadas por The Wall Street Journal precisaban que no se había detallado para qué dispositivos concretos estarían destinados los chips. Ahora, Ming-Chi Kuo aporta la confirmación de que la producción ya está en marcha y añade datos que entonces no estaban disponibles.
El proceso 18A y la huella de Washington
Ming-Chi Kuo anticipó en diciembre de 2024 que Intel fabricaría los procesadores de gama baja de la serie M de Apple utilizando el proceso 18A de 2 nanómetros —el más avanzado actualmente en el catálogo del fabricante—, que ya se encuentra en producción en suelo estadounidense y se emplea en los procesadores Intel Core Ultra serie 3, conocidos como Panther Lake.
Detrás de la alianza hay también una variable política de peso. El Gobierno de Estados Unidos adquirió el pasado año una participación del 10% en Intel, una compañía que ha acumulado pérdidas durante los últimos ejercicios fiscales. Según The Wall Street Journal, la administración estadounidense ha presionado activamente a empresas como Apple para que se asocien con Intel y respalden la fabricación nacional de semiconductores, en un contexto de creciente tensión geopolítica en torno al acceso a chips avanzados.
El iPhone, principal beneficiario del acuerdo
Según Kuo, el iPhone absorbe el 80% del volumen total de chips fabricados por Intel en el marco de este acuerdo, un porcentaje que el analista vincula directamente a la distribución de ventas de dispositivos finales de Apple. Los iPad y los ordenadores Mac se reparten el 20% restante.
El calendario estimado sitúa el segundo trimestre de 2027 como fecha de disponibilidad de estos procesadores, con MacBook Air e iPad Pro como los modelos más probables según las previsiones del analista. No se ha detallado, sin embargo, el volumen exacto de chips contratados ni el importe económico del pacto. Apple tampoco ha confirmado públicamente qué líneas de producto incorporarán procesadores fabricados por Intel en esta nueva etapa.
TSMC sigue dominando: más del 90% del mercado
La vuelta de Intel al ecosistema Apple no desplaza a TSMC. El fabricante taiwanés mantendrá más del 90% de la cuota de mercado de procesadores para los dispositivos de Cupertino. La participación de Intel queda, por ahora, en un rol complementario: Apple amplía su cadena de proveedores en un momento en que el mercado de semiconductores atraviesa tensiones por la escasez de componentes y la presión geopolítica sobre la producción asiática.
Ming-Chi Kuo ha señalado además que Apple está evaluando el uso de otras tecnologías de "nodos avanzados" de Intel, más allá de la serie 18A-P actualmente en producción, lo que abre la puerta a una colaboración más amplia en el futuro sin que se hayan concretado plazos ni especificaciones adicionales.
John Ternus, designado sucesor de Tim Cook al frente de Apple, heredará una relación comercial renovada con uno de los fabricantes de chips más emblemáticos de la historia tecnológica, y una cadena de suministro de semiconductores más diversificada que la que recibió.