Cerca de la mitad de los nuevos negocios de trabajadores autónomos en España desaparecen antes de cumplir tres años de actividad. Es la estimación que maneja UPTA (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos), que señala además un detonante preciso: el momento en que expira la llamada 'tarifa plana' y los emprendedores deben afrontar el coste real de cotización junto al resto de obligaciones fiscales, financieras y comerciales.
España supera actualmente los 3,4 millones de trabajadores autónomos afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). De ellos, 434.477 se encuentran acogidos en este momento a la tarifa plana.
El peso económico de la bonificación
Los beneficiarios de esta medida cotizan por la base mínima del tramo 1 de la tabla general, fijada en 950,98 euros mensuales. Aplicando el tipo de cotización vigente, del 30,60%, la cuota ordinaria se sitúa en aproximadamente 291 euros al mes, lo que equivale a cerca de 3.492 euros anuales por trabajador.
Tomando como referencia los 434.477 beneficiarios activos, el volumen total de cotizaciones ordinarias afectadas por la tarifa plana ronda los 1.517 M€ anuales. UPTA precisa, no obstante, que el coste neto real para la Seguridad Social sería inferior, dado que los autónomos acogidos a la medida sí abonan una cuota reducida.
A ese esfuerzo se suma el de numerosas comunidades autónomas, que han implantado programas de 'cuota cero' que permiten incluso devolver íntegramente las cotizaciones abonadas durante el primer o segundo año de actividad.
Una herramienta con efectos no deseados
Pese a la elevada inversión pública, UPTA advierte de que el modelo actual, aunque favorece el acceso rápido al autoempleo, "no garantiza la viabilidad real de muchos negocios". Para la organización, el problema de fondo es que no todas las personas que acceden al autoempleo cuentan con la preparación necesaria para sostener un proyecto empresarial en el tiempo.
"El trabajo autónomo requiere experiencia profesional, conocimientos mínimos de gestión, planificación económica, capacidad de adaptación al mercado y una cualificación adecuada directamente relacionada con la actividad que se pretende desarrollar", sostiene UPTA.
La consecuencia de esta brecha entre incentivo y preparación real es, según la organización, una cadena de efectos negativos: endeudamiento con las administraciones públicas, deudas con proveedores, impagos fiscales y de cotizaciones, cierres prematuros y un deterioro personal derivado del fracaso empresarial.
Lo que propone UPTA
UPTA defiende que las políticas de apoyo al autoempleo no pueden limitarse a reducir temporalmente la cuota de cotización. La organización propone vincular el acceso a la tarifa plana a cuatro condiciones previas: acreditar formación y cualificación relacionada con la actividad, demostrar experiencia profesional en el sector, someterse a un proceso de asesoramiento profesional obligatorio y presentar un plan de negocio con criterios mínimos de sostenibilidad económica.
Eduardo Abad, presidente de UPTA, es directo en el diagnóstico: "La tarifa plana no puede seguir siendo únicamente un incentivo estadístico para incrementar altas en el RETA. Debe convertirse en una herramienta real de consolidación de negocios y generación de empleo estable".
Reforma, no supresión
UPTA no plantea eliminar la tarifa plana ni los incentivos al autoempleo. Su propuesta apunta a reformar el sistema desde dentro para mejorar su eficacia real: "Lo que queremos es conseguir una mayor eficiencia en el uso de los recursos públicos, reforzar los programas de apoyo a la continuidad de los negocios y minimizar los riesgos de fracaso en el emprendimiento", precisa Abad.
La organización reclama abrir un debate "profundo" sobre la eficacia de estas ayudas, evaluando no solo el número de nuevas altas en el RETA, sino especialmente la permanencia y consolidación de los negocios creados. Un cambio de métrica que, a su juicio, arrojaría resultados muy distintos a los que habitualmente se presentan.
No se ha detallado si UPTA trasladará esta propuesta formalmente al Gobierno ni en qué plazos prevé hacerlo.
