jueves. 13.06.2024
Imagen del dron que se usa para realizar el seguimiento de los cultivos.
Imagen del dron que se usa para realizar el seguimiento de los cultivos.

El uso de drones en agricultura se está extendiendo cada vez más y el proyecto que se está desarrollando en la finca del Centro de Demostración Agraria de Purias (Lorca) es un ejemplo de ello. Utilizan drones para poder realizar un seguimiento de los cultivos más preciso.

“Este proyecto puede ayudar a los agricultores de la Región a extender el uso de esta tecnología que hace que puedan tener un seguimiento de los cultivos con mayor precisión ya que estos drones están equipados con la última tecnología de teledetección para agricultura”, indicó la consejera de Agricultura, Sara Rubira

En este proyecto colaboran técnicos de la Fundación Alimer junto con personal del Servicio de Formación y Transferencia Tecnológica (SFTT) y el Centro Integrado de Formación y Experiencias Agrarias de Lorca (CIFEA). En concreto, están utilizando esta tecnología para optimizar el cultivo de hortalizas, cítricos y almendros.

Imagen capturada por el dron para realizar el seguimiento de los cultivos.
Imagen capturada por el dron para realizar el seguimiento de los cultivos.

El dron utilizado está equipado de una cámara con seis sensores que capturan datos precisos en diferentes bandas del espectro de luz permitiendo a los agricultores obtener información decisiva sobre el estado de las plantas que no es visible a simple vista.

Ayuda a la toma de decisiones 

La consejera señaló que “la información que se recaba tanto con los drones como las imágenes de satélite ayudan a la toma de decisiones. Se está consiguiendo ser más eficientes en el monitoreo de la salud de los cultivos, optimizar recursos como agua, fertilizantes o fitosanitarios, con lo que también conseguimos una mayor sostenibilidad ambiental ya que se reduce así el impacto que tienen en el medio”.

Los datos recolectados son procesados y analizados utilizando software especializado de licencia libre, algo que está permitiendo la creación de mapas detallados y planes de acción personalizados para cada tipo de cultivo. 

Además, estas imágenes también contienen datos de localización GPS, lo que permite realizar los tratamientos fitosanitarios en localizaciones exactas. Esto permite la automatización del proceso, con lo que se consigue una importante reducción del gasto.

La CARM ensaya la agricultura de precisión con drones y satélites junto a Alimer