COTIZACIÓN

Del covid al hantavirus: Moderna vuelve a dispararse en bolsa

Vacunas contra el Covid-19.

La farmacéutica que se hizo gigante con la vacuna del coronavirus repite jugada: anuncia trabajos contra el hantavirus y se dispara un 14% en Wall Street en una sola sesión.

 

Moderna ha anunciado el desarrollo de trabajos preclínicos para investigar una posible vacuna contra el hantavirus, una iniciativa que ha catapultado sus acciones más de un 14% en la Bolsa de Nueva York, donde llegaron a cotizar a 55,50 dólares por título. La historia suena familiar: la misma empresa que transformó el mundo de la biotecnología con su vacuna de ARN mensajero contra el covid-19 vuelve a mover los mercados con un anuncio de investigación emergente.

El detonante esta vez es el brote registrado en el crucero 'MV Hondius', que ha causado hasta el momento tres fallecidos y ha encendido las alarmas sobre una posible emergencia sanitaria global. Aunque los expertos señalan que el riesgo de propagación no es elevado por ahora, la comunidad científica y los inversores han reaccionado con la misma velocidad que en los primeros compases de la pandemia.

Los trabajos comenzaron antes del brote

Moderna ha precisado que sus investigaciones preclínicas sobre el hantavirus no son una respuesta reactiva al incidente del 'MV Hondius', sino que se iniciaron con anterioridad al brote. Este matiz es relevante: la compañía ya había identificado el hantavirus como una amenaza emergente digna de atención científica antes de que saltaran las alertas internacionales. Es el mismo patrón que aplicó durante la pandemia: anticipación tecnológica y capacidad de respuesta rápida como argumentos de valor frente al mercado.

En esta línea, la farmacéutica trabaja en colaboración con el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de Estados Unidos, una de las instituciones de referencia en el desarrollo de contramedidas frente a agentes biológicos de alto riesgo.

Dos frentes científicos simultáneos

El proyecto no se limita a una sola vía de investigación. Moderna también ha confirmado una colaboración paralela con el Centro de Innovación de Vacunas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Corea, lo que amplía el alcance geográfico y científico de sus trabajos sobre una posible inmunización contra el virus.

Esta doble alianza —con una institución militar estadounidense y una universidad asiática— refleja tanto la naturaleza global de la amenaza como la estrategia de Moderna de diversificar sus líneas de investigación frente a enfermedades infecciosas emergentes, una hoja de ruta que ya demostró su rentabilidad durante el covid-19.

Fase inicial, pero con mensaje claro al mercado

La propia compañía ha sido explícita sobre el estadio en que se encuentran los trabajos. "Estos esfuerzos se encuentran en una fase inicial y continúan, y reflejan la responsabilidad de Moderna de desarrollar contramedidas contra las enfermedades infecciosas emergentes", señaló la firma en un comunicado recogido por la agencia Bloomberg.

La prudencia en el mensaje científico no ha frenado la reacción de los inversores. La subida superior al 14% en una sola sesión sitúa a Moderna de nuevo en el foco de Wall Street, evocando los momentos álgidos de la pandemia, cuando la compañía llegó a multiplicar su valor en bolsa de forma extraordinaria.

No se ha detallado un calendario previsto para las fases clínicas ni una estimación de inversión asociada al proyecto.

El hantavirus, bajo el foco global

El hantavirus es un virus transmitido principalmente por roedores que puede causar enfermedades graves en humanos, incluyendo el síndrome pulmonar por hantavirus y la fiebre hemorrágica con síndrome renal. El brote en el crucero 'MV Hondius' ha sido el detonante mediático que ha puesto el foco sobre este patógeno, aunque los expertos insisten en que su capacidad de transmisión entre personas es limitada y que el riesgo de expansión masiva se mantiene, por el momento, en niveles bajos.

La respuesta de Moderna —rápida en su comunicación pública, aunque los trabajos vengan de antes— evidencia la nueva lógica del sector biotecnológico: anticiparse a las amenazas emergentes no solo tiene valor científico, sino también un impacto directo y medible en la valoración bursátil. Una lección que Moderna aprendió con el covid-19 y que parece dispuesta a aplicar de nuevo.