Defensa apuesta por startups y pymes para blindar la tecnología militar española
El Ministerio de Defensa lanza la ETID 2026, su hoja de ruta en I+D+i: inteligencia artificial, drones y ciberdefensa como prioridades, con las pequeñas empresas y el ecosistema innovador nacional como protagonistas inesperados.
El Ministerio de Defensa ha presentado este martes su 'Estrategia de Tecnología e Innovación 2026' (ETID 2026), el documento que fijará la política de I+D+i del departamento durante los próximos años. El acto tuvo lugar en el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN) y reunió a los principales responsables del área tecnológica de las Fuerzas Armadas.
La presentación corrió a cargo de la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, quien definió la estrategia con una sola idea: "invertir en soberanía y en libertad de acción". Una declaración de intenciones que resume el giro que el Ministerio quiere imprimir a su relación con el sector tecnológico: menos dependencia exterior, más músculo propio.
Las pymes y las startups, dentro del plan
Uno de los elementos más relevantes de la ETID 2026 para el ecosistema emprendedor nacional es la apuesta explícita por incorporar a pymes, startups y centros de conocimiento en el desarrollo de capacidades militares. El documento apuesta por la innovación abierta y el uso dual de tecnologías —aplicaciones tanto civiles como militares—, lo que amplía significativamente el perímetro de actores que pueden participar en los contratos y programas de Defensa.
Este enfoque supone una oportunidad concreta para empresas tecnológicas de cualquier punto de España, incluidas las de la Región de Murcia, que trabajan en ámbitos como la inteligencia artificial, la robótica, la ciberseguridad o los sistemas autónomos. La estrategia no establece un listado de empresas beneficiarias ni convocatorias concretas; no se ha detallado el calendario ni los mecanismos de acceso para estas organizaciones.
IA, drones y ciberdefensa: las tecnologías del plan
La ETID 2026 identifica varias áreas prioritarias de inversión. Entre las más destacadas figuran la inteligencia artificial, los sistemas no tripulados —drones y vehículos autónomos—, la ciberdefensa y la integración multidominio, es decir, la capacidad de operar de forma coordinada en tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio de manera simultánea.
Estas prioridades no son casuales: responden, según el propio Ministerio, a "un entorno de seguridad marcado por la transformación tecnológica y geopolítica". En otras palabras, la aceleración del rearme europeo y las tensiones internacionales de los últimos años han obligado a España a revisar su posición tecnológica en defensa.
Reforzar la BITD, el objetivo estructural
Más allá de las tecnologías concretas, el objetivo de fondo de la estrategia es consolidar la Base Industrial y Tecnológica de la Defensa (BITD): el conjunto de empresas, centros de investigación e instituciones que sostienen la capacidad tecnológica militar del país. La ETID 2026 sitúa la I+D+i como "pilar esencial" de la política de defensa, con el doble propósito de mejorar las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas y fortalecer ese ecosistema industrial nacional.
La estrategia también contempla la cooperación con socios nacionales, europeos y aliados, así como la mejora de los procesos internos de gestión de la I+D+i en el Ministerio. No se han detallado los recursos económicos asignados al plan ni el volumen de inversión previsto para el período de vigencia de la estrategia.
Las voces del acto
En la presentación intervinieron, además de Amparo Valcarce, el director general de Estrategia e Innovación de la Industria de Defensa (DIGEID), el teniente general Miguel Ivorra, y el subdirector general de Planificación, Tecnología e Innovación, el vicealmirante Fernando Suárez. Ambos mandos forman parte del núcleo gestor que deberá traducir los principios de la estrategia en programas concretos.
El Ministerio cerró el acto reafirmando su "compromiso con la tecnología y la innovación como ejes esenciales de la seguridad, la preparación operativa y el futuro de las Fuerzas Armadas", apostando por una defensa "moderna, innovadora y abierta al conjunto del ecosistema tecnológico nacional".