El Centro Tecnológico del Plástico de Alhama de Murcia lidera tres proyectos europeos de biopolímeros con seis países de la UE
Un equipo de investigadoras en Alhama de Murcia desarrolla bioplásticos a partir de residuos agroalimentarios para envases, agricultura y uso sanitario, dentro de programas financiados por la UE.
El Centro Tecnológico del Plástico (Cetec), ubicado en Alhama de Murcia, lidera actualmente tres proyectos europeos orientados al desarrollo de biopolímeros biodegradables obtenidos a partir de recursos naturales, en los que participan seis países de la Unión Europea. Detrás de esta investigación hay un equipo formado mayoritariamente por mujeres que trabaja para transformar la forma en que se produce y gestiona el plástico, sin pretender eliminarlo, sino hacerlo compatible con el medio ambiente.
Ana Crespo, coordinadora de proyectos de I+D del Cetec, sintetiza con claridad la filosofía que guía el trabajo: "Sabemos que el plástico no va a desaparecer de nuestras vidas porque ha facilitado muchas cosas, pero sí podemos cambiar la forma en la que se produce y se gestiona."
Tres proyectos europeos, tres sectores estratégicos
La actividad investigadora del Cetec se articula en este momento en torno a tres iniciativas financiadas por la UE, cada una orientada a un sector diferente.
El primero es 'Viss', centrado en el desarrollo de envases alimentarios biodegradables: bandejas flexibles, film y mallas para frutas. Un ámbito donde la presión regulatoria y social sobre los plásticos de un solo uso hace que las soluciones sostenibles sean cada vez más urgentes para la industria.
El segundo es 'Phantastic', orientado al sector agrícola, especialmente relevante en el contexto productivo de la Región de Murcia. El equipo trabaja en films de acolchado biodegradables y esponjas de crecimiento para semillas que, además, incorporan compuestos activos capaces de nutrir el suelo a medida que el material se degrada. Una solución que no solo elimina residuos, sino que devuelve valor al ecosistema.
El tercero es 'Aniph', con foco en el sector sanitario y humanitario: el desarrollo de tiritas y sus envases totalmente biodegradables, pensadas para evitar la acumulación de residuos en contextos de ayuda humanitaria o zonas con limitada capacidad de gestión de residuos.
Además de estos tres programas europeos, el Cetec participa en varios proyectos regionales en colaboración con otros centros tecnológicos de la Región de Murcia.
Residuos agroalimentarios como materia prima
Una de las líneas más prometedoras del Cetec es la obtención de bioplásticos a partir de subproductos de la industria agroalimentaria, un enfoque que conecta directamente con la realidad productiva de la Región de Murcia y con los principios de la economía circular. "Estamos dando una segunda vida a subproductos que normalmente se desechan, convirtiéndolos en materiales biodegradables", explica Crespo.
Este tipo de materiales se caracterizan por ser no tóxicos, no cancerígenos y sostenibles, y pueden generarse tanto a partir de organismos vivos como de materiales de origen natural. Su principal ventaja frente a los polímeros convencionales es que se integran en el ciclo biológico sin dejar residuos persistentes, lo que los convierte en una respuesta directa al problema de los microplásticos: partículas que, según la coordinadora de I+D del centro, terminan en ecosistemas marinos por una gestión inadecuada de los residuos plásticos convencionales.
Más de 30 años de trayectoria con mayoría de investigadoras
El Cetec acumula más de 30 años de actividad, aunque ha sido especialmente en la última década cuando el equipo ha experimentado un crecimiento más notable. Uno de sus rasgos más llamativos es la composición de su plantilla: ingenieras químicas, industriales e investigadoras con doctorado forman la mayor parte del equipo que trabaja en estos proyectos de alcance europeo.
Una investigadora del Cetec reconoce que "históricamente a las mujeres les ha costado más acceder a algunos ámbitos científicos" y señala que el centro participa activamente en ferias y actividades de divulgación para fomentar vocaciones científicas entre jóvenes.
No se ha detallado el presupuesto total de los proyectos europeos ni el número exacto de personas que componen el equipo investigador del centro.