ESTUDIO

El perfil del inversor español en cripto: treintañero, hombre y dispuesto al riesgo

El 37% de los españoles que invierten en criptomonedas tienen entre 25 y 39 años.

Un estudio de Bitnovo revela que el 37% de los españoles que invierten en criptomonedas tiene entre 25 y 39 años, y que los menores de 24 han triplicado su presencia desde 2019.

Bitnovo ha publicado un análisis sobre el perfil del inversor español en criptomonedas que dibuja un retrato preciso y, en algunos tramos, sorprendente: treintañero, mayoritariamente masculino, con formación universitaria y con una relación con el riesgo más sofisticada de lo que la narrativa popular suele asumir.

Según el estudio, el 37% de los inversores españoles en criptoactivos tiene entre 25 y 39 años, consolidándose como la franja de edad dominante del mercado. Pero el dato que más llama la atención no es el de este grupo, sino el de los más jóvenes.

La generación Z entra con fuerza

El segmento de 18 a 24 años ha protagonizado el crecimiento más destacado de la última media década. Si en 2019 representaba apenas el 9% del total de inversores, hoy alcanza el 30%. En cinco años, su peso se ha multiplicado por más de tres, una progresión que Bitnovo relaciona con el contexto económico y la digitalización acelerada.

Javier Castro-Acuña, director de activos digitales de Bitnovo, explica la lógica detrás de este desplazamiento: "La inestabilidad económica durante las crisis y la inflación ha llevado a esta generación hacia una desconfianza en el sistema financiero. Aunque no muestran un rechazo completo al sistema tradicional, sí lo perciben como lento, por lo que buscan otras opciones".

No se trata, por tanto, de una apuesta ideológica contra la banca convencional, sino de una búsqueda de alternativas percibidas como más ágiles y accesibles.

El otro extremo: los mayores de 65

En el extremo opuesto de la pirámide, el estudio registra un fenómeno igualmente significativo: los inversores mayores de 65 años, que hace cinco años eran prácticamente inexistentes en el mercado cripto, ya representan el 5% del total. Es un porcentaje todavía modesto, pero su mera aparición estadística confirma que los criptoactivos han dejado de ser un territorio exclusivo de las generaciones digitales nativas.

Brecha de género y perfil formativo

El análisis de Bitnovo también confirma una brecha de género pronunciada: el 73,2% de los inversores españoles en criptomonedas son hombres. La presencia femenina, aunque creciente en el conjunto del sector financiero, sigue siendo minoritaria en este segmento específico.

En cuanto al nivel formativo, los usuarios con estudios universitarios superan en 10 puntos porcentuales a la media general del mercado. Dentro de este grupo, el 17% se autoevalúa como inversor con conocimiento financiero avanzado, una proporción relevante que matiza la imagen del especulador impulsivo que con frecuencia se asocia al universo cripto.

Riesgo calculado, no especulación ciega

Quizá el dato más significativo del informe sea el que tiene que ver con la actitud ante el riesgo. El 72% de los inversores españoles declara estar dispuesto a asumir riesgos, pero lo hace combinando criptomonedas con productos financieros tradicionales como acciones o fondos de inversión.

Esa convivencia entre activos alternativos e instrumentos convencionales apunta a un perfil de inversor más estratégico que especulativo: alguien que no abandona el sistema financiero tradicional, sino que lo complementa con exposición a criptoactivos como parte de una cartera diversificada.