EMPLEO

Los puertos españoles necesitan 17.000 profesionales y el de Cartagena no es ajeno

Dársena del Puerto de Cartagena
Un informe de Ocean Capital Partners alerta de una brecha crítica de talento técnico en el sistema portuario español: faltan ingenieros navales, especialistas en automatización y expertos en datos para afrontar la digitalización y la transición energética

El sistema portuario español afronta uno de los mayores retos de su historia reciente en materia de capital humano. Según el informe 'El desafío del talento en los puertos españoles', elaborado por Ocean Capital Partners (OCP), los puertos del país necesitarán incorporar entre 12.000 y 17.000 nuevos profesionales en los próximos cinco años. La presión proviene de dos frentes simultáneos: la salida de trabajadores por jubilación y el fuerte incremento de la demanda de perfiles técnicos altamente cualificados, impulsada por la digitalización, la automatización y la transición energética. Una tendencia que afecta de lleno a instalaciones como el puerto de Cartagena, uno de los nodos logísticos e industriales más relevantes de la Región de Murcia y del conjunto del Mediterráneo español.

La brecha de talento, el gran problema del sector

El documento de OCP describe el empleo portuario como un ámbito en plena transformación estructural. La revolución de las rutas marítimas, la reconfiguración de las cadenas logísticas globales y una política industrial europea más activa están redibujando el perfil del trabajador portuario. El resultado es una transición acelerada hacia un modelo laboral tecnológicamente intensivo, en el que la especialización digital deja de ser un valor diferencial para convertirse en un requisito mínimo.

"La brecha entre la oferta actual de talento y las necesidades reales de la industria se ha convertido en uno de los principales factores de tensión para el crecimiento del sector", recoge el informe, que señala la necesidad de ampliar de forma significativa la disponibilidad de ingenieros navales, civiles, mecánicos y eléctricos, así como de especialistas en automatización, para ejecutar con éxito los planes de desarrollo y modernización de astilleros y puertos.

Los perfiles más buscados

OCP identifica cinco categorías de profesionales especialmente tensionadas. En primer lugar, los ingenieros navales con especialización en diseño y mantenimiento de embarcaciones. A continuación, los ingenieros de caminos o civiles con experiencia en infraestructuras portuarias y marítimas. El tercer grupo lo forman los ingenieros industriales orientados a la electrificación, el suministro eléctrico a buques (OPS) y los combustibles verdes. El cuarto perfil clave son los ingenieros de automatización y sistemas, indispensables en terminales cada vez más robotizadas. Por último, el informe destaca la necesidad urgente de especialistas en análisis de datos y digitalización aplicada a la logística y la gestión de operaciones.

No se ha detallado en el informe una estimación específica de las necesidades de contratación desagregada por puerto o comunidad autónoma.

Digitalización, defensa y transición energética, tres motores del cambio

El informe apunta a tres grandes vectores que explican esta transformación del mercado laboral portuario. El primero es la digitalización de la cadena logística, impulsada desde la Unión Europea a través de sistemas de información compartidos, que exige nuevas competencias tecnológicas y refuerza la necesidad de formación continua entre las plantillas actuales. El perfil del gestor de datos y coordinador de procesos complejos gana peso frente al operario tradicional.

El segundo vector es el sector de la defensa. La modernización de flotas militares está reactivando las capacidades industriales vinculadas a la construcción, reparación y mantenimiento naval, con un impacto directo en la generación de empleo especializado en los entornos portuarios. Un ámbito en el que el puerto de Cartagena ocupa una posición históricamente estratégica, dada su vinculación con el Arsenal Militar y su tradición en ingeniería naval.

El tercer motor es la transición energética. El sistema europeo de comercio de emisiones está obligando a los puertos a incrementar sus inversiones en infraestructuras y tecnología limpia, y convierte la medición y el seguimiento de la contaminación portuaria en funciones esenciales del trabajo en los muelles. La descarbonización del transporte marítimo ya no es una hoja de ruta lejana: es una exigencia operativa que requiere perfiles formados y disponibles.

Formación continua, asignatura pendiente

Ante este escenario, el informe de Ocean Capital Partners subraya la formación continua como palanca imprescindible. La actualización permanente de las plantillas existentes y la atracción de nuevos perfiles tecnológicos hacia el sector marítimo-portuario se presentan como condiciones necesarias para que el sistema pueda ejecutar su transformación sin perder competitividad. No se ha detallado en el documento qué instituciones formativas o programas específicos están siendo impulsados para cubrir esta demanda.