PROTESTAS

Los trabajadores de SABIC toman Cartagena

Cartagena se moviliza por Sabic: trabajadores y Ayuntamiento piden estabilidad para la industria

Más de 3.000 empleos directos y auxiliares están en juego en La Aljorra. La plantilla se moviliza y pide ser prioritaria si llegan nuevas oportunidades industriales a Cartagena.

 

SABIC volvió a ocupar el centro de Cartagena este viernes. Cientos de trabajadores de la planta del complejo industrial de La Aljorra se concentraron en la plaza del Ayuntamiento para reclamar garantías sobre la continuidad de la actividad y la estabilidad de sus puestos de trabajo, en una nueva jornada dentro del calendario de movilizaciones que la plantilla mantiene activo ante la incertidumbre que pesa sobre el futuro de la instalación.

En juego hay más de 500 empleos directos y cerca de 2.000 puestos en la empresa auxiliar vinculada al complejo, lo que sitúa el conjunto del impacto potencial por encima de los 2.500 empleos en el entorno industrial del municipio.

Una concentración con respaldo institucional

La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, estuvo presente durante el acto para trasladar el apoyo del Consistorio a la plantilla y a sus familias. La acompañaron los concejales del Gobierno municipal Álvaro Valdés y Diego Lorente, junto a los ediles de la Corporación Jesús Giménez, Manuel Torres, Mercedes Graña y Fulgencio Andreu.

Arroyo subrayó la importancia estratégica de la industria para Cartagena y reiteró las gestiones ya emprendidas desde el Ayuntamiento: "Hemos pedido que se nos considere zona preferente industrial para conseguir fondos, porque creemos que hay un modelo de futuro, de esperanza y de oportunidad en Cartagena a través del sector químico, energético y toda la transformación que estamos llevando a cabo". La alcaldesa también hizo un llamamiento a la unidad institucional y social para consolidar "un modelo industrial que merece la confianza de los inversores".

El Ayuntamiento, en posición de apoyo unánime

El respaldo del Consistorio no es nuevo. El Pleno ha aprobado de forma reiterada y por unanimidad iniciativas institucionales en defensa del mantenimiento de la actividad en La Aljorra y del empleo vinculado al complejo. Los propios trabajadores han reconocido públicamente esa posición, si bien el acento durante la concentración se ha colocado en la necesidad de pasar de los acuerdos a las soluciones concretas.

Arroyo insistió en el potencial de Cartagena en sectores estratégicos como la industria química, la energía, la defensa y la logística, aunque advirtió de que la competitividad del municipio requiere también dotarlo de las infraestructuras necesarias para atraer y retener inversión.

La voz de la plantilla: reubicación y prioridad

El presidente del Comité de Empresa, Pascual Sánchez, fue directo en sus demandas: soluciones urgentes y un plan de reubicación para las familias afectadas. "Necesitamos industria, somos trabajadores industriales. Por eso pedimos que, si hay nuevas oportunidades laborales en Cartagena, los trabajadores de SABIC y su industria auxiliar sean prioritarios en esa reubicación", declaró durante la concentración.

La petición refleja una preocupación doble: la pérdida inmediata de los empleos actuales y el riesgo de quedar fuera de los procesos de reindustrialización que, en teoría, deberían abrir nuevas oportunidades en el municipio. La plantilla no descarta nuevos pasos en el calendario de movilizaciones si no obtiene respuestas en los próximos días.

Qué está en juego para el tejido industrial de Cartagena

La planta de SABIC en La Aljorra no es un actor periférico del mapa industrial de la Región de Murcia. Su complejo es uno de los nodos del sector petroquímico del entorno del puerto de Cartagena, que concentra también instalaciones de otras grandes compañías del sector energético y químico. El eventual cierre o reducción significativa de la actividad tendría efectos en cadena sobre proveedores, servicios auxiliares y sobre la imagen del municipio como destino industrial.

No se ha detallado cuál es el origen concreto de la incertidumbre actual, ni si existe un plazo fijado por parte de SABIC para tomar decisiones sobre el futuro de la instalación. Tampoco se ha informado sobre si hay negociaciones abiertas entre la dirección de la compañía, los representantes sindicales y las administraciones públicas implicadas.

La movilización del viernes deja claro que la presión social sobre este expediente está lejos de amainar.