Reino Unido multa a Apple con 450.000 euros por pagar a una plataforma rusa sancionada
La filial europea de Apple abonó más de 730.000 euros a Okko, un servicio de streaming ruso cuya matriz estaba bajo sanciones británicas desde 2022.
Apple se enfrenta a una sanción económica en Reino Unido por no haber bloqueado pagos a una plataforma de entretenimiento rusa vinculada a una empresa incluida en las listas de sanciones del Gobierno británico. La Oficina de Implementación de Sanciones Financieras (OFSI) ha multado a Apple Distribution International (ADI), filial europea de la tecnológica estadounidense, con 390.000 libras esterlinas —aproximadamente 450.000 euros— por transacciones realizadas en plena vigencia de las restricciones impuestas a raíz de la invasión rusa de Ucrania.
Una plataforma de streaming en el centro del conflicto
El origen del caso se remonta a junio y julio de 2022, cuando ADI realizó pagos por valor superior a 635.000 libras —unos 730.000 euros— a Okko, una plataforma rusa de vídeo bajo demanda. El problema: en ese momento, Okko pertenecía a JSC New Opportunities, una compañía que contaba con propiedad exclusiva de la plataforma y que estaba sujeta a sanciones impuestas por el Ejecutivo británico.
La OFSI concluyó que ADI no aplicó de forma efectiva los controles necesarios para detectar y bloquear esas transacciones a tiempo, pese a que los marcos regulatorios vigentes exigían una diligencia debida específica sobre los destinatarios de pagos en su ecosistema de aplicaciones.
El argumento de Apple y la cadena de responsabilidad
La compañía intentó deslindar su responsabilidad argumentando que delegó en sus filiales tanto la ejecución técnica de los procesos de pago como la implementación de los controles de sanciones y los procedimientos de cumplimiento normativo. El propio documento emitido por la OFSI recoge esta posición: "ADI confió en sus filiales para la implementación funcional de los procesos de pago pertinentes, así como de las medidas de control de sanciones y de diligencia debida que se analizan en este caso".
Sin embargo, el regulador británico no aceptó ese argumento como eximente y consideró a ADI directamente responsable de los ingresos generados por los desarrolladores de software que distribuyen sus aplicaciones a través de la App Store, independientemente de qué entidad del grupo gestionara operativamente los pagos.
La respuesta pública de Apple
Tras hacerse pública la sanción, un portavoz de Apple emitió una declaración recogida por el diario británico The Guardian en la que la empresa aseguró actuar conforme a la legalidad de cada país donde opera y subrayó la gravedad con la que trata el cumplimiento de sanciones. Según el comunicado, al detectar los pagos problemáticos —que habrían tenido lugar días después de que el desarrollador fuera vinculado a una entidad sancionada—, la compañía notificó de forma proactiva e inmediata al Gobierno de Reino Unido.
No se ha detallado si esta notificación voluntaria influyó en el cálculo final de la multa ni si la OFSI valoró esa colaboración como atenuante en su resolución.
Sanciones tecnológicas, un frente cada vez más vigilado
El caso pone de relieve la creciente presión regulatoria sobre las grandes plataformas tecnológicas en materia de cumplimiento de sanciones internacionales. Las tiendas de aplicaciones, por su naturaleza de intermediarios entre desarrolladores y usuarios, se han convertido en un punto de atención prioritario para los organismos de control financiero, que exigen que los sistemas de verificación operen en tiempo real y con responsabilidad directa del titular de la plataforma, sin posibilidad de trasladar esa carga a entidades subsidiarias.
No se ha detallado si la OFSI tiene abiertos procedimientos similares contra otras plataformas de distribución digital por transacciones equivalentes durante el mismo periodo.