El BBVA más que duplica su actividad en transferencias de riesgo y supera los 25.000 M€ titulizados en 2025
El BBVA cerró 2025 con una actividad inusualmente intensa en el mercado de transferencias significativas de riesgo (SRT, por sus siglas en inglés). El banco titulizó riesgos por valor de 25.360 M€ a lo largo del ejercicio, más del doble que los 9.586 M€ del año anterior, lo que representa un crecimiento del 165% en apenas doce meses. Los datos proceden del Informe de Relevancia Prudencial publicado esta semana por la entidad.
La cifra no es anecdótica. En términos de gestión del capital, este volumen se tradujo en una liberación de 35 puntos básicos de capital durante el ejercicio. Y la tendencia, según la propia dirección del banco, no va a revertirse: la expectativa a corto plazo es mantener un ritmo de operaciones que permita liberar entre 30 y 40 puntos básicos al año de forma sostenida.
Doce operaciones, dos formatos
El volumen total de 2025 se articuló a través de 12 titulizaciones, todas ellas con transferencia efectiva de riesgo. De ese total, dos se estructuraron en formato tradicional y las otras diez adoptaron el formato de titulización sintética, una modalidad que ha ganado protagonismo en la banca europea precisamente por su capacidad para liberar capital regulatorio sin necesidad de desprenderse físicamente de los activos.
El peso de las operaciones recayó principalmente en el segmento mayorista. Las titulizaciones de préstamos a empresas concentraron 16.457 M€, es decir, algo más de dos tercios del total. El resto correspondió al segmento minorista, que registró 8.903 M€ distribuidos entre titulizaciones de préstamos hipotecarios (3.575 M€) y otras exposiciones minoristas (5.329 M€).
Una herramienta de gestión, no una señal de alarma
La lectura que hace el propio banco de esta actividad es instrumental. No se trata de reducir balance por necesidad, sino de optimizar el uso del capital regulatorio en un contexto de crecimiento del crédito. Así lo explicó la directora financiera de la entidad, Luisa Gómez Bravo, cuando presentó las cuentas anuales el pasado mes de febrero: "Esperamos que los activos ponderados por riesgo crezcan a un menor ritmo que los préstamos."
Esa frase condensa la lógica de toda la estrategia. Crecer en préstamos —que generan ingresos— sin que los activos ponderados por riesgo escalen al mismo ritmo —lo que consumiría capital— exige precisamente herramientas como las SRT. La titulización, en este contexto, actúa como válvula regulatoria más que como señal de estrés financiero.
Gómez Bravo también confirmó que el banco tiene previsto continuar con este tipo de operaciones tanto en 2026 como en ejercicios posteriores, consolidándolo como una línea estructural de la política de capital del grupo.
Expansión geográfica del modelo
Hasta ahora, la actividad SRT de BBVA se concentraba en sus mercados más maduros. Sin embargo, el banco ha comenzado a replicar el modelo en sus otras dos geografías principales: México y Turquía. No se han detallado los volúmenes previstos para estas geografías ni el calendario concreto de las primeras operaciones en esos mercados.
La incorporación de estos mercados al esquema de transferencias de riesgo amplía el alcance de la herramienta y sugiere que la gestión activa del capital se está estandarizando como práctica en todo el grupo, más allá de las operaciones europeas que han protagonizado la actividad hasta la fecha.
Una tendencia con recorrido
El salto del 165% en un solo año convierte a BBVA en uno de los actores más activos del mercado SRT europeo, un segmento que ha ganado visibilidad entre los grandes bancos del continente como vía para cumplir con los requisitos de capital de Basilea III sin frenar el crecimiento del negocio crediticio.
El compromiso explícito de la dirección con mantener este ritmo en los próximos ejercicios —y de extenderlo a nuevas geografías— indica que lo ocurrido en 2025 no fue un pico puntual, sino el primer año de una estrategia que ya tiene velocidad de crucero.