PREVISIONES

Capital Group teme un crash bursátil por la IA

Avisa Capital Group de un posible hundimiento bursátil si la IA no da retorno pronto
El gasto en IA se dispara un 60% sin retorno garantizado. Capital Group alerta de una 'dolorosa corrección' bursátil si esa inversión millonaria no se traduce pronto en beneficios.

Capital Group prevé un hundimiento de los mercados bursátiles si el retorno de la inversión en inteligencia artificial no se materializa a medio plazo. La gestora de inversión y fondos privados lanza el aviso en un informe reciente firmado por John Lamb, especialista en Inversión de la firma. El temor de fondo es claro: que las empresas estén gastando en exceso en una tecnología cuya rentabilidad aún no se ha demostrado. La consecuencia sería una corrección dolorosa en las bolsas.

John Lamb resume el riesgo sin rodeos en el documento. "Si la rentabilidad de la inversión no empieza a hacerse realidad hasta dentro de varios años, existe el peligro real de que las empresas estén gastando en exceso y de que acabemos asistiendo a una dolorosa corrección", advierte el especialista. El analista subraya que el golpe no quedaría confinado a las tecnológicas: alcanzaría a la economía en su conjunto, porque el gasto de capital en IA ha sido uno de los principales motores de crecimiento de los últimos años.

Capital Group matiza, sin embargo, que el desenlace no está escrito. Lamb admite que las oportunidades de monetización podrían empezar a llegar en los próximos ejercicios, lo que convertiría el gasto actual y previsto en una apuesta "razonable". El veredicto depende del calendario: cuánto tarde la inversión en convertirse en beneficios reales.

Un gasto que eclipsa al Apolo y al Proyecto Manhattan

Los cuatro grandes hiperescaladores de nubeAmazon, Google, Meta y Microsoft— concentran la magnitud del fenómeno. Solo este año, su gasto estimado de capital superará los 500.000 M$, un 60% más que en 2025. Para dimensionar la cifra, el informe recuerda que el Proyecto Manhattan costó unos 30.000 M$ y el Programa Apolo, alrededor de 250.000 M$. El desembolso anual en IA de solo cuatro empresas duplica así el mayor programa espacial de la historia.

Nvidia, la prueba de fuego del mercado

Nvidia centra buena parte del análisis como termómetro de la situación. La mayor compañía del mundo por capitalización cotiza a un ratio precio-beneficio (PER) de 40 veces, una valoración que Lamb califica de "elevada". El matiz llega al mirar a dos años vista: la firma cotiza a solo 16 veces los resultados estimados para 2027, un múltiplo que, según el experto, "no parece en absoluto demasiado exigente". El especialista recuerda además que, desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, la IA generativa ha vivido una evolución acelerada en tareas como el desarrollo de software o el análisis financiero, un ritmo que acercaría el punto de inflexión en su monetización.

La energía, el verdadero cuello de botella

Capital Group identifica el suministro eléctrico como uno de los mayores frenos a la expansión. Lamb sostiene que la disponibilidad de energía pesa hoy más que la propia disponibilidad de 'hardware' para levantar nuevos centros de datos. S&P Global Energy calcula que Estados Unidos necesitará 44 gigavatios adicionales de aquí a 2028 para operar esas instalaciones, mientras que la red eléctrica solo aportará unos 25 en los próximos tres años. Gartner, por su parte, pronostica que el 40% de los centros de datos de IA afrontarán "limitaciones operativas" por la escasez de electricidad.

Política y dinero, los otros frentes abiertos

John Lamb suma dos amenazas más al diagnóstico. La primera es política: a medida que la IA pasa de lo experimental a lo operativo, crecen las voces que reclaman intervención de los gobiernos para frenar su impacto en el mercado laboral. La segunda es monetaria. El especialista recuerda que el auge del gasto en IA ha coincidido con años de política monetaria laxa, y advierte de que un endurecimiento de las condiciones de crédito podría enfriar el interés por la tecnología tanto por el lado de la oferta como por el de la demanda. Pese a todo, Lamb considera poco probable que estos riesgos golpeen de forma estructural al mercado y hace un llamamiento a la prudencia.

No se ha detallado en el informe un horizonte temporal concreto para la posible corrección ni el grado de exposición de Capital Group a las compañías tecnológicas citadas.