CAMBIO CLIMÁTICO

Murcia lidera un proyecto europeo para reforzar la resiliencia de los bosques frente al cambio climático

Imagen de archivo de cuando el proyecto se puso en marcha en junio de 2024 a través de un encuentro en Toulouse organizado por la Universidad de esta ciudad francesa.
La Región coordina SocialForest, una iniciativa transnacional que combina ciencia, gestión activa y participación local para adaptar los montes a la sequía y el estrés climático

La Región de Murcia encabeza el proyecto europeo SocialForest, una iniciativa transnacional orientada a mejorar la resiliencia de los ecosistemas forestales del suroeste europeo frente a la sequía y otros riesgos asociados al cambio climático, mediante innovación técnica, gestión activa y participación del territorio.

La secretaria autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, María Cruz Ferreira, ha subrayado que “proteger nuestros montes hoy es proteger la seguridad, el agua y las oportunidades de las zonas rurales mañana”, destacando el valor de la cooperación europea para ampliar el impacto de las políticas ambientales.

Un proyecto europeo con financiación FEDER

SocialForest se desarrolla en el marco del programa Interreg Sudoe 2021-2027 y cuenta con un coste subvencionable de 1.851.089 euros, cofinanciado hasta en un 75% por el Fondo FEDER. El proyecto está en ejecución y se prolongará hasta el 31 de diciembre de 2026, con la participación de nueve entidades de España, Francia y Portugal.

La Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática actúa como coordinadora principal y gestiona 397.000 euros destinados a actuaciones en la Región de Murcia, que incluyen desarrollo técnico, seguimiento en campo y acciones piloto de adaptación forestal.

Diagnóstico y estrategia forestal común

Durante 2024 y 2025, el consorcio ha avanzado en el diagnóstico de las masas forestales y en el diseño de una Estrategia Forestal Transnacional, concebida como marco común para territorios con problemas compartidos: menor disponibilidad de agua, mayor estrés de la vegetación y aumento del riesgo de incendios, plagas y enfermedades.

En la Región de Murcia, los análisis se han centrado en pinares mediterráneos de pino carrasco, reforzando una idea clave: la gestión forestal activa y planificada mejora la capacidad de adaptación ante episodios prolongados de sequía. Los trabajos incorporan tecnología de teledetección, indicadores de vigor de la vegetación y variables socioeconómicas para priorizar dónde y cómo intervenir con mayor eficacia.

Participación local y medidas replicables

El proyecto incluye una fase participativa con entrevistas y talleres en los tres países. En Murcia han participado 25 actores locales, cuyas aportaciones buscan asegurar que la estrategia sea realista, aplicable y alineada con las necesidades de municipios y gestores forestales.

Como resultado, se ha identificado un conjunto de líneas de acción prioritaria y tácticas concretas que se evalúan para su incorporación a la estrategia, con el objetivo de ordenar medidas de prevención, restauración y gestión adaptativa y facilitar su replicabilidad en distintos montes del espacio Sudoe.

Acciones piloto en Cehegín y Moratalla

La siguiente fase llevará las medidas al terreno. La Región desarrollará dos acciones piloto en Cehegín y Moratalla durante el primer semestre de 2026, con intervenciones de selvicultura adaptativa para mejorar la estructura y persistencia de las masas forestales.

En Cehegín, la actuación se realizará en un monte público de la Red Natura 2000, con medidas dirigidas a reforzar la salud del pinar adulto y su capacidad de regeneración. Se instalarán sistemas de medición en campo para comparar parcelas con y sin gestión y evaluar variables clave como la humedad del suelo, determinante para anticipar la resiliencia del bosque.

Ferreira ha destacado que “la mejor política forestal es la que llega al terreno y se puede medir”, subrayando que estas acciones permitirán demostrar con datos qué funciona y cómo trasladarlo a otros montes del suroeste europeo.

Durante 2026, el proyecto mantendrá un calendario de coordinación técnica, encuentros presenciales y acciones de formación y difusión, con el objetivo de que el conocimiento generado perdure más allá del proyecto y apoye a gestores públicos y privados en una gestión forestal sostenible.