Medio Ambiente instala 61 fondeos ecológicos en el Mar Menor
La Consejería de Medio Ambiente, Industria, Universidades y Mar Menor trabaja en la instalación de 61 fondeaderos ecológicos en el entorno de la Isla Perdiguera y la Isla Mayor o del Barón, en el Mar Menor, para ordenar el uso de embarcaciones de recreo y reducir la presión sobre los fondos marinos. La actuación cuenta con un presupuesto de 511.127,86 €, financiado con fondos europeos Next Generation EU, y dispone de un plazo total de ejecución de dos meses.
Una actuación para ordenar el uso náutico
Medio Ambiente plantea los nuevos puntos de amarre como una respuesta al fondeo incontrolado mediante anclas o ‘muertos’ ilegales. El objetivo declarado no es limitar la navegación recreativa, sino canalizarla hacia zonas reguladas y reducir los impactos sobre los hábitats marinos. La intervención se concentra en áreas sensibles del Mar Menor, donde la presencia de embarcaciones alrededor de las islas genera una presión directa sobre el fondo cuando el fondeo se realiza sin control.
El consejero Juan María Vázquez visitó los trabajos de implantación y defendió que la medida permite compatibilizar el disfrute del Mar Menor con la protección de sus valores naturales. Vázquez afirmó que “ordenar el fondeo no es limitar el uso del Mar Menor, sino hacerlo posible de forma responsable, segura y compatible con su recuperación ambiental”. También vinculó la actuación con la reducción de daños sobre las praderas de fanerógamas y los hábitats que sostienen la biodiversidad del Mar Menor.
El concejal de Litoral del Ayuntamiento de Cartagena, Álvaro Valdés, señaló la importancia de los fondeaderos para el municipio y los situó como una medida relevante para conservar uno de los entornos más apreciados de Cartagena. Valdés defendió que estos puntos regulados son clave para combinar el respeto a la naturaleza con el disfrute del Mar Menor.
Tres áreas junto a Perdiguera y Barón
El proyecto divide la actuación en tres áreas de fondeo regulado. El polígono Perdiguera Oeste contará con 21 puntos de fondeo para embarcaciones de hasta 6 y 9 metros de eslora. El área Perdiguera Este incorporará 7 puntos para embarcaciones de hasta 12 metros. El área Barón Oeste sumará 33 puntos para embarcaciones de hasta 6, 9 y 12 metros.
Medio Ambiente instalará, en conjunto, 21 fondeos para embarcaciones de hasta 6 metros, 20 fondeos para embarcaciones de hasta 9 metros y otros 20 fondeos para embarcaciones de hasta 12 metros. Esta distribución busca ordenar la presencia de barcos de recreo en función de su tamaño y de la capacidad prevista para cada zona.
La ubicación de los puntos se ha definido priorizando fondos arenosos y evitando, en la medida de lo posible, la afección a praderas mixtas de Cymodocea nodosa y Caulerpa prolifera. La fuente subraya una atención especial a la protección de la primera especie. No se ha detallado el sistema de reserva, control de uso o tarifas de los fondeaderos, ni si la gestión diaria dependerá directamente de la Administración regional, del Ayuntamiento de Cartagena o de otro operador.
511.127,86 € y una vida estructural de 25 años
La inversión prevista asciende a 511.127,86 € y se financia con fondos europeos Next Generation EU dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. El plazo total de ejecución comunicado es de dos meses. Las obras tendrán un plazo mínimo de garantía de un año, mientras que el sistema contempla una vida estructural de 25 años para elementos principales como anclajes y biotopos.
Medio Ambiente prevé que cabos y boyas queden sometidos a mantenimiento y sustitución periódica. La fuente no detalla el coste anual estimado de ese mantenimiento, ni el calendario de reposición de los elementos sujetos a mayor desgaste. Tampoco concreta la fecha prevista de puesta en servicio una vez finalizada la instalación.
Juan María Vázquez remarcó que la intervención “no tiene un objetivo recaudatorio, sino ambiental y de ordenación”. El consejero explicó que la finalidad es que quienes naveguen y disfruten de las islas puedan hacerlo con seguridad y con la tranquilidad de no estar dañando el fondo marino.
Limpieza previa y fondeos de bajo impacto
Antes de instalar los sistemas de fondeo, los trabajos incluyen una limpieza inicial de los campos de boyas y de su entorno próximo. Esa fase contempla la retirada de restos de fondeos ilegales, cabos, cadenas y otros elementos abandonados que puedan afectar al medio marino. Los residuos se gestionarán conforme a la normativa vigente.
La solución técnica se basa en fondeos individualizados, con un punto de anclaje de bajo impacto ambiental y una línea de amarre diseñada para evitar el contacto continuado con el fondo marino. Medio Ambiente busca así reducir la erosión provocada por las anclas y por el movimiento de las cadenas, uno de los problemas asociados al fondeo no regulado en zonas sensibles.
La actuación se enmarca en el Plan de Gestión Integral de los Espacios Protegidos del Mar Menor y la Franja Litoral Mediterránea, que contempla la adecuación del fondeo mediante puntos de amarre y boyas para minimizar impactos sobre hábitats marinos protegidos. Vázquez defendió que el Mar Menor necesita “medidas concretas, útiles y verificables” y situó los nuevos fondeaderos dentro de esa línea de intervención.